Lactante de sexo masculino de 8 meses de edad, sin antecedentes mórbidos de importancia, con sus inmunizaciones rutinarias al día, que presentó fiebre manejada por su madre con "calitas de cardenal" (tallo vegetal), y vómitos escasos. Luego de dos días de evolución se agregó diarrea, presentando en dos ocasiones deposiciones con aspecto de jalea de grosella. Por mayor compromiso del estado general, somnolencia y decaimiento la madre consultó en el servicio de urgencia, donde se constató taquicardia, compromiso de conciencia y llene capilar lento, por lo cual ingresó a la Unidad de Paciente Crítico Pediátrico iniciándose esquema antimicrobiano con vancomicina y ceftriaxona. Requirió reanimación con apoyo de drogas vasoactivas y ventilación mecánica. El estudio de laboratorio del ingreso mostró un hemograma con leucopenia de 2.000/mm3 (con RAN: 1.000/mm3) asociado a desviación a izquierda (19% de baciliformes), hematocrito de 23%, plaquetopenia de 91.000/mm3 y una PCR de 13,2 mg/dl (rango normal < 1 mg/dl). Debido al compromiso gastrointestinal se realizó una tomografía axial computarizada (TAC) de abdomen, donde se observaron asas intestinales con edema, mayor en sigmoides y líquido libre intraabdominal. La punción lumbar mostró un estudio citoquímico del líquido cefalorraquídeo normal y la TAC cerebral resultó normal. El cultivo de LCR y el coprocultivo fueron negativos, el urocultivo por sondeo mostró 4.000 ufc/ml de Escherichia coli susceptible y dos hemocultivos fueron positivos a las 15 horas de incubación, identificándose en ambos P. aeruginosa susceptible a los antimicrobianos (amikacina, ceftazidima, ciprofloxacina, piperacilina/ tazobactam, imipenem, meropenem), por lo cual se decidió cambiar a vancomicina, ceftazidima y amikacina.
El paciente evolucionó grave, con shock séptico y edema generalizado, además presentó lesiones violáceas necróticas en extremidades superiores e inferiores con cultivo positivo para P. aeruginosa. Durante el shock séptico, el paciente presentó coagulación intravascular diseminada, alteración de las pruebas hepáticas y trombocitopenia grave, requiriendo múltiples transfusiones. Se realizó desbridamiento de las lesiones cutáneas, descartándose compromiso óseo con resonancia magnética. Cursó con rigidez de la mano derecha secundaria a compromiso tendinoso producto de las lesiones ectimatosas. Se evidenciaron múltiples colecciones intraperitoneales, sin evidencias de perforación intestinal. Por gravedad clínica el esquema antimicrobiano fue modificado a vancomicina y meropenem.

El estudio inmunológico realizado con el fin de descartar patologías de base sólo evidenció C4 bajo, el cual se mantuvo hasta dos meses del alta hospitalaria, normalizándose en un control posterior, por lo que se interpretó como secundario a su cuadro séptico. Las imágenes abdominales mostraron presencia de bazo y el resto del estudio inmunológico (inmunoglobulinas totales, subpoblaciones linfocitarias) fue normal; además, superó la neutropenia inicial, en coincidencia con la mejoría clínica.
