Hombre de 85 años con antecedente de gastrectomía subtotal por cáncer gástrico y colecistectomía en 1996, fractura de cadera operada en 2003 e hipertensión arterial sin tratamiento.
En febrero de 2008, estando en el sur de Chile (Puerto Montt), el paciente presentó un cuadro de gastroenteritis caracterizado por deposiciones líquidas sin elementos patológicos y con una frecuencia de 3 a 4 episodios diarios, asociada a compromiso del estado general y sensación febril no cuantificada. La diarrea se resolvió a las 72 horas, pero persistió con fiebre, dolor abdominal localizado en el hipocondrio derecho, decaimiento y anorexia durante dos semanas. Por este cuadro consultó en el Servicio de Urgencia del Hospital Militar de Santiago donde se decidió su internación con diagnóstico de síndrome febril de probable foco abdominal. En el examen físico de ingreso se constató temperatura axilar de 37,4 °C, presión arterial normal, frecuencia cardíaca y respiratoria normales, hidratación adecuada y discreto dolor a la palpación del abdomen en el epigastrio e hipocondrio derecho, sin otros hallazgos relevantes. Se solicitó evaluación por cirujano y exámenes de laboratorio incluidos hemograma, velocidad de eritrosedimentación (VHS), perfil bioquímico y hepático, electrolitos plasmáticos, hemocultivos aerobios y radiografía de tórax. Habiéndose descartado una patología de resolución quirúrgica, se inició tratamiento empírico con ciprofloxacina endovenosa 200 mg cada 12 horas.
En los exámenes solicitados destacaron un hematocrito 33,6%, recuento de leucocitos 29.200/mm3 (neutrófilos 82,8%), proteína C reactiva 15,81 mg/dL (valor normal: 0-1 mg/dL), glicemia de 158 mg/dL, creatininemia de 1,41 mg/dL, transaminasas hepáticas, bilirrubinemia, lipasemia, amilasemia, fosfatasas alcalinas, electrolitos plasmáticos y radiografía de tórax normales. La ecotomograña abdominal fue normal.
En los hemocultivos periféricos tomados al ingreso hubo desarrollo de un bacilo gramnegativo a las 12 horas de incubación, identificado como Vibrio parahaemolyticus mediante técnicas manuales y automatizadas (MicroScan®). La cepa fue enviada al Instituto de Salud Pública de Chile según norma vigente de vigilancia de enteropatógenos, confirmándose la identificación.
En base a la información bacteriológica se mantuvo el tratamiento antimicrobiano. El paciente evolucionó con resolución de los síntomas a las 72 horas y fue dado de alta, completando 14 días con ciprofloxacina vía oral.
