Varón de 27 años de edad, residente de Santiago, soltero y heterosexual, con diagnóstico de infección por VIH desde septiembre de 2003 y serología confirmatoria efectuada por el laboratorio de referencia del Instituto de Salud Pública (ISP). Fue catalogado en etapa A, nunca se realizó determinación de linfocitos CD4 y tuvo controles irregulares en otra policlínica. Desde hacía 10 años vivía en la calle, dedicado al comercio ambulante y alojaba en residencia para individuos indigentes.
Desde abril de 2005 presentó un aumento de volumen en la región frontal, asociándose, además, lesiones papulares eritematosas en extremidades, por lo que consultó en policlínica de Infectología-VIH, del Hospital San Juan de Dios, en agosto de 2005. Se observaba un absceso frontal y lesiones de tipo forúnculos en ambas extremidades, siendo enviado a servicio de urgencia para debridamiento del absceso y la obtención de cultivos. Acudió a control después de dos semanas, con progresión de absceso frontal (5 x 4 cm de diámetro), con un área de necrosis central y borde eritematoso extenso, coincidiendo con la aparición de nuevas lesiones papulares eritematosas de 1 a 2 cm. de diámetro en la cara, principalmente, en la zona de la barba, en extremidades inferiores- algunas subcutáneas de consistencia blanda, no dolorosas- y lesiones violáceas en la región anterior del tórax y en las extremidades inferiores. También se apreció compromiso mucoso, con lesiones exofiticas costrosas en el ángulo interno del ojo, de 2 cm de diámetro, en ambas conjuntivas y lesiones exofíticas con ulceración central en la mucosa oral, localizadas en la región vestibular del labio inferior, paladar duro y blando.

En el examen físico general se destacó un paciente en malas condiciones higiénicas, pálido, con candidiasis orofaríngea, T° axilar de 37,5° C, un índice de masa corporal de 18, sin adenopatías regionales. El examen cardiovascular no reveló alteraciones y no se apreció visceromegalia abdominal. No presentaba compromiso neurológico clínico.
Otros antecedentes relevantes que aparecieron en la historia clínica fueron viajes como mochilero a Perú (Tacna) en 2001 y a Bolivia (Ororuro) en el 2003. No tenía mascotas; sin embargo, refirió tener contacto, en forma frecuente, con gatos callejeros de todas las edades, habiendo sido rasguñado ocasionalmente.
Se decidió, entonces, su hospitalización para realizar estudios. De los exámenes generales destacó un hematocrito de 31% con VCM 80 fl y CHCM 32%, leucocitos de 5.700 céls/mm3, sin desviación a izquierda y plaquetas 310.000 céls/mmm3, VHS 81 mm/h, sin alteración de las pruebas de función hepática, con fosfatasa alcalina de 85 U/L y LDH 185 U/L. Del estudio de su patología de base, tenía una carga viral para VIH (Nuclisens HIV-1 QT, Biomérieux) de 130.000 copias ARN viral/ml y un recuento de linfocitos CD4 de 83 céls/mm3. Los hemocultivos automatizados aeróbicos fueron negativos a los siete días de incubación, el cultivo de secreción y de la biopsia de lesión frontal también fue negativo para bacterias, lo mismo la baciloscopia y el cultivo de micobacterias. El estudio de imágenes realizado mostró: radiografía de tórax normal, ecografía abdominal sin hallazgos patológicos y radiografía de cráneo sin lesiones osteolíticas.
Se envió una muestra de suero para la determinación de anticuerpos IgG para B. henselae y B. quintana por inmunofluorescencia (Focus®) al Laboratorio de Infectología y Virología Molecular de la Pontificia Universidad Católica de Chile, que resultó con títulos > 1/256 para B. henselae y > 1:64 para B. quintana.
Se le efectuó biopsia de la lesión cutánea frontal cuyo informe indicó: piel ulcerada por epitelio escamoso maduro, proliferación lobulillar de vasos de pequeño calibre, abundantes polimorfos nucleares intersticiales, algunos con cariorrexis. La tinción de Warthin Starry demostró estructuras cocobacilares en acúmulos sugerentes de Bartonella sp.
Dada la alta sospecha clínica, después de tomar cultivos y biopsia, se inició tratamiento con azitromicina 500 mg/d v.o. más ciprofloxacina 500 mg c/12 hs v.o. Se realizó una cirugía de resección de las lesiones exofiticas conjuntivales bilaterales, las que se enviaron a estudio histológico que concluyó: tejido conectivo con epitelio escamoso y cilíndrico hiperplásico, proceso inflamatorio agudo y crónico, abundantes vasos de neoformación, material amorfo intersticial. La tinción de Warthin Starry demostró estructuras sugerentes de Bartonella spp, compatible con angiomatosis bacilar.
Para el diagnóstico molecular se efectuó una biopsia de un nódulo violáceo de la región abdominal anterior y se envió al Laboratorio de Biología Molecular de la Pontificia Universidad Católica de Chile. La extracción del ADN del tejido subcutáneo se realizó utilizando un método comercial (QIAamp Tissue kit, Qiagen®), según las recomendaciones del fabricante. La amplificación del gen que codifica para el 16S ARNr se realizó con partidores universales15. Posteriormente, se secuenció el producto amplificado y se evaluó en el analizador genético ABI 310. Para la comparación de la secuencia nucleotídica obtenida con las secuencias depositadas en banco de genes Genebank, se utilizó al programa BLAST. Se encontró una homología de 100% sobre 418 pares de bases depositadas con la especie B. quintana subespecie Toulouse, que se confirmó, posteriormente, por amplificación y secuenciación de los segmentos ITS y 336, que son específicos a nivel de género y de especie, respectivamente.
Previo al alta, se inició terapia antiretroviral con zidovudina, lamivudina y efavirenz con diagnóstico de infección por VIH en etapa B-3 y angiomatosis bacilar por B. quintana. La evolución posterior al inicio de la antibioterapia ha sido satisfactoria, con regresión del compromiso cutáneo y mucoso a los cuatro meses de tratamiento.
