Mujer de 38 años de edad, portadora de diabetes mellitus tipo II en tratamiento con hipoglicemiantes orales. Natural de la ciudad de Temuco (Chile, IX Región) donde vivió hasta los 25 años, teniendo contacto habitual con caninos. Se trasladó a Santiago donde continúa habitando con animales domésticos.
Consultó en el policlínico de otorrinolaringología por cuadro de 20 meses de evolución, caracterizado por aumento de volumen progresivo y doloroso en la región lateral derecha del cuello, con disnea a grandes esfuerzos y disfagia ilógica ocasional. Al examen físico destacaba un aumento de volumen cervical derecho, fluctuante y levemente doloroso a la palpación. Se solicitó TAC de cuello, observándose una masa supra e infraclavicular derecha de aproximadamente 5 cm de diámetro, con múltiples tabiques en su interior, que comprometía hacia caudal, el mediastino posterior y medio derecho, con extensión superior hasta la región paratraqueal del mismo lado. Se concluyó que era compatible con la existencia de infiltración nodal de naturaleza incierta. El estudio se complementó con TAC de tórax que mostró en el mediastino medio y posterior una imagen quística que no captaba medio de contraste, de 5 cm en su eje mayor, adyacente a la traquea en su parte caudal y a tiroides en su porción cefálica. Además, en el examen se apreciaban algunas imágenes intersticiales pulmonares bilaterales, mayores a izquierda y asociadas a unas bulas de aspecto residual. No se visualizaron linfonodos. Se concluyó en este examen que la imagen era compatible con un tumor de mediastino con extensión cervical, de naturaleza desconocida. La paciente fue derivada a la Unidad de Cirugía de Tórax para tratamiento definitivo. Los exámenes pre-operatorios mostraban leucocitos de 5.000 células/mm3, con 2% de eosinófilos, hematocrito de 40,3%, hemoglobina 14,1 mg/dl, exámenes de función renal normal, protrombinemia normal y electrocardiograma normal.

Fue abordada mediante toracotomía posterolateral derecha lográndose visualizar un tumor mediastínico de aspecto multinodal que abarcaba desde la base del cuello hasta el nivel de la vena ácigos. Al efectuar la toma de muestra para biopsia rápida intra-operatoria se observaron membranas, líquido y vesículas hijas típicas de QH que se retiraron y aspiraron. Se realizó entonces periquistectomía total instilándose solución salina hipertónica estéril al 3% a las cavidades residuales. Los pulmones y la pleura tenían aspecto macroscópico normal. El resultado de la biopsia rápida intra-operatoria y la diferida confirmó el diagnóstico de QH multivesicular. En el post-operatorio presentó una neumonía basal derecha que se trató, empíricamente, con ceftriaxona con resultado satisfactorio. Fue dada de alta en buenas condiciones y se mantuvo en controles periódicos en la policlínico de la especialidad.

Se le efectuó una nueva TAC de tórax a los siete meses de la intervención que no mostró enfermedad. A dos años de su intervención quirúrgica, permanece en control y seguimiento. Persiste asintomática y sin evidencias clínicas y radiológicas de recidiva, ni de localización de QH en otros órganos blanco.
