Niña de 2 años de edad que es traída a Urgencias por presentar una deformidad del 2o dedo de la mano derecha. La familia refiere que 1 año antes sufrió caída desde una altura de 20 cm. y antecedente de aplastamiento 6 meses antes.
Como antecedentes personales destaca un estudio de cariotipo con resultado normal en el contexto de alteraciones electroencefalográficas y plagiocefalia parietooccipital resueltas.
En la exploración realizada en Urgencias observamos ensanchamiento de la base de la falange media del 2o dedo de la mano derecha y alteración en la flexión de la articulación interfalángica proximal, que alcanza los 50 grados de flexión máxima. La exploración neurovascular no determinó hallazgos patológicos de interés. Efectuamos también exploraciones radiológicas del 2o dedo en proyecciones anteroposterior y de perfil, que determinan la existencia de un aumento de la base de la falange media de dicho dedo a nivel volar.

La paciente fue diagnosticada de subluxación y remitida a consultas de Traumatología Infantil con control radiográfico. Allí se objetiva a la exploración un aumento macroscópico de la base de la falange media del 2o dedo de la mano derecha, y limitación de la flexión interfalángica proximal, con un máximo de 50 grados. Acude con radiografía control.

En la radiografía se observa un aumento de la porción palmar de la base de la falange media con borramiento del cartílago de crecimiento a ese nivel; en la proyección anteroposterior se evidencia superposición ósea. Se postula como posible diagnóstico la existencia de una fractura antigua de falange media con callo de fractura prominente y epifisiodesis. La paciente es remitida Unidad de mano de Cirugía Plástica y Reparadora para valoración de secuela de fractura.
En la primera consulta en el Servicio de Cirugía Plástica y Reparadora no se aprecian cambios en la exploración respecto a los descritos por Traumatología Infantil. La paciente no aporta las radiografías que le habían sido entregadas en mano en Urgencias y Traumatología Infantil por lo que se le cita nuevamente para radiografía de control y se insiste en la necesidad de que aporte las radiografías previas. Osteocondroma gigante de falange en paciente pediátrico Cirugía
La paciente no acude a la cita en los 2 años siguientes. Pasado este tiempo, solicita nuevamente cita en consulta de Cirugía Plástica y Reparadora por aumento de la deformidad del dedo. A la exploración se observa un notable aumento de la base de la falange media del 2o dedo de la mano derecha (macrodactilia). La alteración de la flexión es mayor, alcanzando los 20 grados de flexión máxima. Solicitamos radiografía de control.

Observamos en las radiografías, en proyección de perfil, la existencia de una masa de aspecto lobulado, con distintas densidades, que parece provenir del tercio inferior de la falange media del 2o dedo. La masa alcanza el tercio superior de partes blandas de la falange proximal. Asimismo destaca la presencia de una muesca en su porción superior. En la proyección anteroposterior apreciamos que la masa sobrepasa la extensión de anchura de la segunda falange.
Ante la sospecha de osteocondroma/encondroma solicitamos RM que informa de la existencia de una exóstosis lobulada de 12 mm de espesor, con base de 20x20 mm, que se extiende proximalmente afectando a la placa volar de inserción del sistema flexor superficial, con desplazamiento del tendón flexor profundo y del sistema de anclaje de poleas, compatible con osteocondroma.

Estadiamos el tumor empleando la clasificación de Enneking y determinamos que se trataba de un estadio III, lesión benigna agresiva: lesión benigna de baja agresividad (G0), con afectación de la inserción perióstica del extensor superficial (extracompartimental) (T2) y sin metástasis (M0).
Dada la alteración funcional que presentaba la paciente y el tamaño de la masa tumoral, decidimos llevar a cabo tratamiento de la lesión.
En la cirugía efectuamos acceso a la lesión mediante técnica de Brunner en zig-zag evitando así la sección transversal de los pliegues palmares que pudiera generar futuras retracciones. Localizamos el tendón flexor superficial y colocamos la articulación metacarpofalángica del 2o dedo, así como la muñeca, en flexión máxima para alcanzar la porción más proximal del tendón flexor superficial. Lo seccionamos, elegiendo realizar dicha sección a nivel proximal para prevenir la aparición del fenómeno conocido como Cuádriga de Verdán, entendido como alteración de la flexión de la articulación metacarpofalángica por adhesión en una articulación del cabo proximal de un tendón tras su sección. Mediante escoplo, escindimos la porción de la tumoración que sobresalía de la falange sana y una porción de la cortical adyacente. Seguidamente practicamos curetaje mediante cucharilla de la médula y del tejido óseo de la superficie dorsal.

Para la reconstrucción: de la cavidad generada empleamos material osteoconductor (Actifuse Abx Silicated Calcium Phosphate®, BioSurgery, EE.UU). Efectuamos inmovilización mediante férula dorsal de yeso desde tercio proximal del antebrazo hasta final de los dedos, con muñeca en 40o de flexión palmar, articulaciones metacarpofalángicas en 90o y articulaciones interfalángicas en extensión. Mantuvimos la inmovilización durante 3 semanas, tras las cuales no fue necesaria la rehabilitación dada la edad de la paciente y la buena movilidad postoperatoria que presentaba.
Practicamos radiografía de control anual sin evidencias de recidiva y con movilidad completa tras 3 años y 8 meses de seguimiento postoperatorio.

