Mujer de 67 años de edad, alérgica a los contrastes yodados, obesa con Indice de Masa Corporal (IMC) 41, diabética tipo I insulinodependiente y con antecedentes de hernia hiatal, ooforectomía por quiste ovárico, apendicectomía y amigdalectomía previas; estenosis de canal lumbar L4-L5.
En 2004 consulta por lipodistrofia y dermocalasia abdominal por lo que es intervenida quirúrgicamente bajo anestesia general para practicarle dermolipectomía abdominal transversa baja con resección vertical infraumbilical y trasposición umbilical. En el postoperatorio se dejaron dos drenajes aspirativos por contraincisión y en la herida se hizo cierre por planos de los colgajos cutáneos. La pieza del faldón abdominal extirpado pesó de 5942 gr; dicha pieza no mostró alteraciones histológicas.
Durante el postoperatorio inmediato la paciente mantuvo presoterapia con faja abdominal durante 2 meses y tratamiento antibiótico con Ciprofloxacino 400gr vía intravenosa cada 12 horas durante 12 días. Presentó débito a través de los drenajes de unos 100 cc al día, de contenido serohemático, motivo por el cual se mantuvieron los drenajes durante 15 días hasta que el débito fue escaso. Una vez retirados, la paciente consultó por notar fluctuación en el plano de disección. Ante la sospecha clínica de seroma coleccionado se realizaron punciones evacuadoras semanales en 2 ocasiones, en cada una de las cuales se extrajeron 50 cc de contenido seroso. En ningún momento apareció fiebre o algún otro síntoma y el seroma se consideró clínicamente resuelto.
Dos años más tarde la paciente consulta por masa abdominal suprapúbica dolorosa a la palpación, de 3 meses de evolución. Durante la exploración se objetiva un abdomen globuloso, blando y depresible y se constata la presencia de un empastamiento suprapúbico de características dolorosas, que se prolonga hacia ambas crestas ilíacas. Una ecografía abdominal reveló la presencia de una masa bien delimitada de ecoestructura heterogénea, alojada en la pared abdominal infraumbilical.
Se solicita una Resonancia Nuclear magnética (RNM)de pared abdominal con gadolinio D.T.P.A en planos axiales y sagitales. Mediante secuencias SE T1 y FSE T2 se pudo visualizar una lesión voluminosa situada en un plano anterior a los rectos abdominales y al oblicuo externo, con localización suprapúbica y dimensiones de 8x6x21cm. La masa presentaba señal intermedia en secuencias T2 y buena delimitación respecto a los planos vecinos. La PAAF resultó negativa para células neoplásicas.

Ante la sospecha de pseudoquiste de Morel-Lavallée la paciente fue reintervenida bajo anestesia general: a través de la cicatriz de la incisión suprapúbica previa se disecó el plano subcutáneo hallado una cápsula fibrosa bien delimitada que fue individualizada encontrando una formación quística de 570g, de forma elíptica con eje mayor transversal, situada en un plano superficial a la aponeurosis del oblicuo externo y de los rectos abdominales, de localización suprapúbica e infraumbilical.

Una vez extirpada la pieza se realizó hemostasia y se dejaron 2 drenajes aspirativos por contraincisión. La pared abdominal se cerró por planos. El primer plano consistió en puntos simples de Polyglactin 2/0 aplicados en sentido cráneo-caudal anclando el colgajo a la fascia abdominal. Con esta maniobra se pretende una correcta distribución de la tensión en el colgajo minimizando espacios muertos y deslizamientos. Un segundo plano de sutura sirve de anclaje del tejido subdérmico del colgajo al borde caudal de la herida; empleamos en esta sutura puntos invertidos de Polyglactin 3/0. Por último realizamos una sutura intradérmica con PDS® de 3/0 en plano cutáneo.
Durante y tras la cirugía la paciente recibió tratamiento antibiótico con Ciprofloxacino 400gr vía intravenosa cada 12 horas y presoterapia con faja abdominal. Los drenajes presentaron débito de unos 100 a 150 cc diarios, de contenido sero-hemático. El ingreso hospitalario se prolongó por este motivo durante 10 días y los drenajes se retiraron a las 3 semanas.
Dos años después de la exéresis del pseudoquiste, la paciente no ha presentado nuevas complicaciones. El contorno abdominal no es muy diferente del que presentaba antes de la extirpación del pseudoquiste, puesto que éste era sólo detectable a la palpación.
El examen anatomopatológico de la pieza de resección describió una tumoración ovalada de 19,8 x 8 x 5,5 cm de diámetro y 570 gr de peso, correspondiente a una formación de aspecto quístico con pared fibrosa en periferia de escaso tejido adiposo. Al corte mostraba un espesor parietal de 0,3 cm y estaba ocupada por un material fibrinoso pardo claro, a veces rojizo, del que emanaba en algunos sectores un líquido seroso amarillento con áreas microquísticas y macroquísticas. Al examen microscópico se trataba de una formación pseudoquística constituida por una pared fibrosa sin revestimiento epitelial y ocupada en su luz por material hemático y fibrina en vías de organización. Algunos sectores periféricos presentaban histiocitos espumosos así como espacios ópticamente vacíos correspondientes a cristales de colesterol.

