Varón de 62 años sin antecedentes de interés que es remitido a la Unidad de Quemados de nuestro Hospital desde su centro de referencia con el diagnóstico de quemadura química en el miembro inferior derecho de 24 horas de evolución. A la exploración se encuentra apirético, presentando dolor en la extremidad inferior derecha con eritema y áreas de necrosis en el dorso del pie y de la cara anterior de la pierna. No se aprecian otros datos patológicos a la exploración. En la analítica de ingreso se obtuvieron los siguientes resultados: Hemoglobina 13,1 gr/dl; Hematocrito: 37,9%; Leucocitos 3.370 por µl (neutrófilos 88,4%);Plaquetas 195.000 por µl ; Urea: 182 mg/dl; Creatinina 3,6 mg/dl; Na 132 mEq/l; K 5,2 mEq/l; Proteinas totales 5,6 gr/dl;CPK 317 UI/L.
Con el diagnóstico inicial de quemadura química de tercer grado en extremidad inferior se realizan bajo sedación escarotomías y reanimación con sueroterapia. A las 24 horas de ingreso se observa progresión de necrosis y eritema hasta el abdomen con leve mejoría de la función renal (Urea: 188 mg/dl;Creatinina 2,7 mg/dl) y con una CPK 9.782 UI/L, hipotensión y taquicardia.
La familia del paciente revela que cuatro días antes había tenido un pequeño traumatismo en la rodilla derecha que evolucionó a una celulitis con posterior aparición de un área eritemato-violácea; le realizaron una punción para descartar hematoma y le aplicaron el "agua de Burow", siendo diagnosticado de quemadura química al día siguiente y remitido a nuestro centro.
Con el diagnóstico de shock séptico tras fascitis necrotizante en extremidad inferior derecha se indica intervención quirúrgica urgente, realizándose desbridamiento facial; al comprobarse necrosis muscular a nivel del muslo se realiza desarticulación abierta a nivel coxofemoral y empíricamente se administra antibioterapia basada en Imipenem y Vancomicina. En el cultivo microbiológico de fascia y músculo se aisló Estreptococo Pyogenes y la histología objetivó necrosis dérmica, tejido celular subcutáneo, fascia y músculo con presencia de cocos Gram positivos. El paciente presentó una evolución clínica satisfactoria, realizándose secundariamente cobertura del muñón con un colgajo miocutáneo pediculado de recto anterior.
