Paciente que consultó al año de edad por un aumento de volumen progresivo en su mejilla derecha, con asimetría facial, descenso de comisura oral derecha, sin compromiso esqueletal, cuya clínica y radiología era compatible con ML. La ecografía facial, a los 18 meses de edad, realizada con transductor lineal de alta resolución, mostraba lesión predominantemente micro quística, con algunos quistes que superaban los 15 mm de diámetro.

Se planificó realizar esclerosis seriada de la lesión, para lo cual se utilizó en 2 ocasiones + OK-432 y en las 2 siguientes Bleomicina. Todas se realizaron con 6-8 semanas de intervalo bajo anestesia general. El procedimiento consistió en el aspirado del contenido de los quistes de mayor tamaño e inyección de OK 432, en dosis de 0,1 mg disueltos en 10 cc de volumen total. Durante el primer procedimiento, al 4° día presentó un importante aumento de volumen e inició un cuadro de escarlatina, evolucionando con una disminución de la proyección de la mejilla e induración local. Similar procedimiento se realizó con la Bleomicina cuyas dosis no sobrepasaban 0,3-1 mg/kg por sesión. En las posteriores infiltraciones, presentó aumento de volumen más discreto y con menor reacción local.
A la edad de 2 años 4 meses, con la lesión más circunscrita, se consideró que no tenía mayor beneficio continuar con las esclerosis y se planificó extirpación quirúrgica intralesional. Se utilizó abordaje externo submandibular derecho, con resección parcial de la lesión, la que comprometía espesor completo de la mejilla incluyendo musculatura facial y mucosa vestibular. A los 15 días post operatorio se inició tratamiento compresivo elástico y masoterapia, intentándose compresión externa con máscara de acrílico pero que fue mal tolerada por la paciente.

La biopsia confirmó el diagnóstico de ML microquístico con intersticio fibroso e infiltración inflamatoria linfocitaria. Seis meses después se planificó nueva resección utilizando el mismo abordaje y extirpando lesión remanente hacia cefálico. En el post operatorio se mantuvieron las medidas de compresión facial previas a la cirugía.
Después de varios años comenzó a presentar molestias en relación a lesiones vesiculares en vestíbulo oral que se mordía con frecuencia, siendo interpretadas como recidiva local de su ML. A los 9 años de edad, se realizó exéresis de la lesión con abordaje intraoral, cuya biopsia mostraba ML con fibrosis difusa. Dado el difícil manejo de la cicatrización intraoral ya que la paciente se mordía con frecuencia presentando sangramiento e inflamación local, se derivó a ortodoncia para manejo de su anomalía dentomaxilar y confección de un plano de apoyo intraoral.
Se diseñó un aparato intraoral con prolongación vestibular completa que proporcionaba un buen plano de apoyo intraoral que potenciaba la compresión externa, Además se instaló aparatología ortodóncica fija en la zona dentaria anterosuperior para alinear y nivelar el sector incisivo. La compresión interna/externa se indicó por 15 h diarias, con controles del aparato y rebasado de acrílico de acuerdo al espacio que se iba produciendo en el vestíbulo.

Dado que el seguimiento de los últimos 4 años no mostró recidiva local y la comisura oral derecha se encontraba descendida e inanimada, se programó una nueva cirugía para suspender la comisura derecha, ayudado por el soporte intraoral al que se le rebasa material semanalmente agregando una zona más alta que levanta y da soporte a la comisura.
