Embarazada de 25 años multípara de tres, serología VIH negativo, VDRL a las 18 y 27 semanas no reactivo. Sin historia de sífilis en embarazos previos y pareja estable. Ingresó al Servicio de Urgencia por metrorragia del tercer trimestre y síntomas de infección intraamniótica. Se realizó amniocentesis que evidenció líquido amniótico purulento, aspecto que, asociado a un registro fetal alterado, determinó realizar cesárea de urgencia. Recibe 1 dosis de corticoides y 1 dosis de cefazolina, ampicilina y gentamicina 1 h previa al parto.
Nació RN de 33 semanas PEG, peso de 1.595 g, con pobre esfuerzo respiratorio, bradicardia, APGAR 3-6-8, cubierto con secreción purulenta con tinte meconial, requiriendo ventilación a presión positiva inicialmente y luego por pobre esfuerzo respiratorio se decidió intubar. Ingresó a la UCI Neonatal donde se constató abdomen globuloso, máculas eritematosas algunas solevantadas en abdomen y extremidades, petequias que progresaron rápidamente y signos de hipertensión portal por circulación colateral abdominal, hepato-esplenomegalia (hasta espinas ilíacas respectivas), zonas palmo-plantares con lesiones bulosas, algunas decapitadas sobre base eritematosa y al romperse con salida de líquido seroso, descamación palmo-plantar importante. Recibió tratamiento con ampicilina y gentamicina previa toma de hemocultivo.

Se recibió resultado de VDRL materno que estaba en 1:32, con MHA-TP positivo diagnosticándose como sífilis primaria, ya que, concomitante a ello se rescata ficha materna que evidencia lesiones en zona genital indoloras, VDRL del RN 1:512, frente a lo cual se agregó al esquema antibiótico inicial penicilina sódica en altas dosis. Debido a trombocitopenia marcada e inestabilidad clínica previa se difirió PL hasta el séptimo día de vida, obteniendo un examen citoquímico de LCR con 25 leucocitos, glucosa 40 mg/dl, proteínas no procesadas por problemas de laboratorio, cultivo negativo y un VDRL en LCR de 1:16. Exámenes iniciales se registran en la tabla 1.
Los hemocultivos y el cultivo de líquido amniótico fueron negativos. Completó tratamiento con penicilina sódica por 14 días con diagnóstico de neurosífilis congénita confirmada. Previo a recibir el resultado de VDRL, se solicitó estudio complementario con: PCR de Virus Herpes 1 y 2 en lesiones de piel, PCR de CMV en orina, serología VIH, hepatitis B, hepatitis C y toxoplasma resultando todos negativos. Se realizó ecocardiografía y ecografía abdominal que resultaron normales y ecografía cerebral a las 2 semanas de vida que mostró ventrículos normales con reforzamiento de la matriz germinal, hemorragia intraventricular grado 1 bilateral y aumento de ecogenicidad periventricular. Radiografía de huesos largos y fondo de ojo sin alteraciones. Evolucionó durante la primera semana de vida con alza significativa de pruebas hepáticas las que posteriormente disminuyeron. A la segunda semana de vida evoluciona con mejoría clínica importante. Al mes de vida tenía VDRL en sangre de 1:256. Logra darse de alta al mes y medio de vida.
