Varón de 68 años, con antecedente de vasculopatía polipoidea coroidea idiopática en el ojo izquierdo (OI), tratado con cinco sesiones de terapia fotodinámica, una termoterapia transpupilar y siete inyecciones de bevacizumab intravítreo en el cuadrante nasal-superior. El protocolo de nuestro centro para las inyecciones intravítreas consiste en múltiples instilaciones de lidocaína al 5% y aplicación de povidona yodada sobre la piel periocular y en el fondo de saco conjuntival en el antequirófano. En el quirófano, aplicamos un hisopo empapado de lidocaína al 5% sobre la zona donde se va a realizar la inyección, manteniéndolo durante unos 30 segundos, instilamos otra gota de povidona yodada sobre dicha zona e, inmediatamente, realizamos la inyección intravítrea. Al finalizar, instilamos una gota de colirio ofloxacino.
Tras dicho tratamiento, se evidenció un pannus en el cuadrante superior de la córnea con una epiteliopatía que afectaba el área central y con un pequeño defecto epitelial. Se realizó una citología de impresión de la conjuntiva limbar cuyo resultado mostró una pérdida parcial de células caliciformes sin queratinización, diagnosticándose de una insuficiencia limbar secundaria a las múltiples inyecciones intravítreas en el cuadrante nasal-superior. A pesar de tratamiento con lubricación intensiva y suero autólogo al 50%, el área de epiteliopatía iba en aumento, apreciándose un patrón de epitelización conjuntival con epitelio irregular en toda la zona superior, siendo éste normal en los cuadrantes inferiores. En este momento, la agudeza visual (AV) del OI era 0,08 y se decidió intervenir quirúrgicamente mediante autoinjerto limbar homolateral. En la Figura 3 se muestra el aspecto biomicroscópico al tercer día del postoperatorio. En el último control, a los 2 meses de la cirugía, la AV era de 0,09, observándose una córnea más transparente, un epitelio íntegro y una notable mejoría en la alteración de la superficie ocular.

