Mujer de 71 años que acudió a nuestro servicio con pérdida de agudeza visual en el ojo derecho (OD) de varios meses de evolución. Como antecedentes sistémicos personales destacaba una oftalmopatía de Graves-Basedow diagnosticada en 1984, eutiroidea con levotiroxina (Levothroid® Merck Farma y Química, S.A., Barcelona, España). La agudeza visual (AV) en OD era de 0,125 y en el ojo izquierdo (OI) de 0,5. En el OD destacaba la presencia de una catarata nuclear densa. Presenta una oftalmopatía no infiltrante con un exoftalmos de 21 mm en el OD y 23 mm en el OI. La TAC demostró la presencia de proptosis bilateral mayor en el OI, con la musculatura extrínseca normal. La tensión ocular por aplanación en OD era de 19 mmHg y en OI de 18 mmHg. El resto de la exploración oftalmológica era compatible con la normalidad. Se realizó la extracción de la catarata derecha e implante de lente intraocular con anestesia retrobulbar sin complicaciones. En la anestesia se utilizaron 5 cc de una mezcla de lidocaína al 2% con bupivacaína al 0,75%. La AV postquirúrgica a la semana era de 0,6 sin corrección. A los 35 días de la operación la paciente se presentó en el servicio de urgencias con diplopia que le impedía la vida normal. En las semanas siguientes apareció en el ojo derecho una proptosis de 25 mm con queratopatía grave y oftalmoplejía total. La AV en ese ojo era de movimiento de manos. En la TAC orbitario se apreciaba un exoftamos bilateral, asimétrico con un aumento de los músculos extrínsecos en la órbita derecha que comprimían el ápice orbitario. Se realizó tratamiento con 1 gramo diario de metilprednisolona (Urbasón®, Avantis Pharma, S.A.; Madrid) durante 3 días sin respuesta por lo que se le ofreció cirugía descompresiva o radioterapia orbitaria que rechazó. El estudio de hormonas tiroideas durante este periodo fue normal con una T4 de 0,96 ng/dl y una TSH de 0,1 uIU/ml.
