Presentamos el caso de un varón de 16 años con antecedentes personales de asma alérgico y familiares de psoriasis, que acudió a nuestra consulta por aparición de lesiones de tipo tumoración, prácticamente asintomáticas, en el dorso y caras laterales de las articulaciones interfalángicas proximales de 2º, 3º y 4º dedos de ambas manos y 5º dedo de mano derecha, de 6 años de evolución, estables con el tiempo. No refirió clínica acompañante alguna ni otras lesiones en el resto de la superficie corporal. Tras una anamnesis detallada, el paciente refería realizar movimientos de roce entre los dedos de forma habitual, que describía como "manía". En la exploración física se observó un engrosamiento bilateral del tejido periarticular a nivel de interfalángicas proximales en todos los dedos de ambas manos, excepto primer dedo, de consistencia firme, no doloroso a la palpación. No se evidenciaba hiperqueratosis ni pérdida de sustancia.

Se realizaron una analítica con hemograma, bioquímica básica y estudio de autoinmunidad que resultó normal y una radiografía de ambas manos, donde se objetivó un aumento del espesor de partes blandas en articulaciones interfalángicas proximales de los dedos afectados clínicamente, sin apreciarse alteraciones óseas adyacentes. Ante la clínica típica y los datos de las pruebas complementarias, se optó por no realizar biopsia debido a la invasividad de dicho procedimiento y a la ausencia de complicaciones.

Con todos estos datos, nuestra impresión diagnóstica fue de paquidermodactilia. Ante la benignidad del proceso, se mantuvo al paciente en observación con medidas conservadoras. Se les explicó, al paciente y a sus familiares, la importancia de los traumatismos repetidos en el proceso y se sugirió a su pediatra de referencia la valoración por parte de un psicólogo si persistía la conducta. Acudió a consultas un mes más tarde sin cambios, con lesiones estables y sin sintomatología asociada. Se dio de alta una vez descartada otra patología acompañante.
