Paciente de sexo masculino de 18 años de edad, ingresó al Hospital Privado del Sur de la ciudad de Bahía Blanca, por presentar, durante el regreso de un viaje de egresados desde Bariloche, habla incoherente y depresión del sensorio. El único antecedente patológico que tenía era una acidosis tubular renal distal diagnosticada en el primer año de vida y medicada desde entonces con bicarbonato de potasio 1 mEq/kg/día. Al examen físico se encontraba hipotenso, deshidratado, febril, con depresión del sensorio y rigidez de nuca. En el laboratorio de ingreso se detectó una acidosis metabólica hipopotasémica (pH 7,22 pCO2 13, bicarbonato 5,3, EB -19,4, K 3,3 mEq/l) y leucocitosis con neutrofilia (GB 19.600 /mm3, neutrófilos 85%). Ante la sospecha inicial de suspensión del bicarbonato de potasio que habitual-mente recibía, se realizaron correcciones del medio interno pero el paciente persistió acidótico, hipopotasémico y con brecha aniónica elevada. El estado general empeoró, hubo compromiso creciente del sensorio e ingresó a asistencia respiratoria mecánica. Con diagnóstico presuntivo de meningoencefalitis se realizó punción lumbar y se medicó empíricamente con antibióticos y corticoides. La tomografía cerebral mostró un edema difuso con colapso ventricular. La punción lumbar fue normal y la presión del líquido cefalorraquídeo fue de 14 cm de agua. Durante los días siguientes, presentó temperaturas superiores a 38 °C e hipotensión, sin otros signos de inestabilidad cardiovascular ni sintomatología de coagulación intravascular diseminada. Persistió con acidosis metabólica e hipopotasemia, y se agregaron hipernatremia, hipocalcemia, elevación de las transaminasas, alteración del KPTT, con urea y creatinina en ascenso. Debido a la persistente hipotensión se realizaron expansiones con solución fisiológica. Al cuarto día de internación se detectó un valor de CPK de 3.654 UI/l, que llegó en los días siguientes a un valor máximo de 40.824 UI/l, con insuficiencia renal aguda que requirió hemodiálisis. La mioglobina en orina fue negativa. Recuperó la diuresis en 48 h. Al 7° día se solicitó la búsqueda de drogas de abuso en orina (metadona, metacualona, cocaína, barbitúricos, anfetaminas, metanfetaminas, cannabinoides) que fueron negativas. El paciente permaneció en ARM por 9 días y posteriormente presentó movimientos mioclónicos de miembros inferiores, hipotonía marcada, hiporreflexia, mialgias generalizadas graves e incapacidad funcional total. Al recuperar la conciencia, el paciente refirió que había ingerido cocaína dos días antes del inicio del cuadro clínico, sin recordar nada de lo acontecido con posterioridad. Luego de un año de rehabilitación kinesiológica intensiva recuperó una funcionalidad muscular normal.

