Mujer de 93 años que ingresa en la unidad geriátrica de agudos (UGA) tras acudir a urgencias por aumento súbito de su disnea habitual y aparición de edemas de los miembros inferiores. Refería una cardiopatía hipertensiva con disnea III/IV NYHA con dos ingresos previos; neo de mama izquierda diagnosticada hace 4 años en tratamiento con hormonoterapia y faquectomía izquierda. Estaba en tratamiento con furosemida, nifedipino, espironolactona y tamoxifeno. Deambulaba con bastón, siendo independiente para todas las actividades de la vida diaria básicas (ABVD) con un índice de Barthel (IB) de 100/100, así como las instrumentales (índice de Lawton 8/8), no presentando deterioro cognitivo (Pfeiffer 1 error) y vivía sola con supervisión por unas sobrinas. Al ingreso, secundario a su disnea, su situación funcional era de dependencia para todas las ABVD (IB 50, con control de esfínteres y come sola, para el resto era dependiente).
En la exploración al ingreso destacaba: buena orientación e hidratación; aumento de la presión venosa yugular hasta el ángulo mandibular no colapsándose con la inspiración; leves crepitantes en ambas bases pulmonares, sobre todo en el lado derecho; disminución de los tonos cardiacos; retracción de la mama izquierda con ausencia del pezón; edemas en ambos miembros inferiores hasta rodillas, resto de la exploración anodina, con una saturación de oxígeno 93%.
En la analítica presentaba hemograma y coagulación normal, con datos de insuficiencia renal crónica (urea 79 mg/dl, creatinina 1,9 mg/dl) con desnutrición (proteínas 5,03 g/dl), el resto de la bioquímica (incluyendo hormonas tiroideas, D-dímero, CEA y AFP) era normal. Radiografía de tórax: cardiomegalia, elevación del hemidiafragma derecho y atelectasia en base derecha. Electrocardiograma con ritmo sinusal con desviación del eje derecho.
Al ingreso se realizó por alta sospecha clínica una gammagrafía de ventilación-perfusión que resultó con baja probabilidad para tromboembolismo pulmonar. A su vez se realizó un ecocardiograma ante los datos de sobrecarga derecha súbita, que determinó una fracción de eyección del 69%, con presencia de una masa extracardiaca que colapsaba la aurícula derecha, tras lo cual se realizó un TC toraco-abdominal que detecta la presencia de un quiste hepático gigante que eleva y comprime la aurícula, con dos imágenes sugerentes de LOEs con alta probabilidad de metástasis del carcinoma mamario.

Se decidió tratar el quiste gigante mediante actitud curativa con el objetivo de mejorar la sintomatología de la disnea, y recuperar así el nivel funcional previo de las ABVD. Como tratamiento se realizó el drenaje, dirigido por ecografía, del máximo volumen posible, con la posterior introducción de alcohol al 99%, para evitar en lo posible la posterior reaparición del quiste. Se extrajo cerca de cuatro litros de líquido, no pudiéndose más ante la tabicación del quiste. Presentó como única complicación durante la intervención dolor que precisó tratamiento agudo con metamizol y tramadol según titulación endovenosos.
Se realizó al alta una ecografía abdominal y un ecocardiograma de control, donde se observa la persistencia del quiste con menor volumen y la compresión en menor medida sobre la aurícula derecha; con clara mejoría sintomática para su disnea (II NYHA). Fue dada de alta a domicilio con ayuda comunitaria y seguimiento del Equipo de Soporte de Ayuda Domiciliaria (ESAD). Se hizo control con TC abdominal a los 3 meses con persistencia del tamaño del quiste y de la disnea grado II, precisando mínima supervisión en el baño con independencia para el resto de ABVD.

