Mujer de 43 años con antecedentes de cefaleas y tabaquismo. Desde hace un año presentaba episodios de visión borrosa, notando en alguna ocasión pérdida visual en hemicampo derecho, acompañándose de cefaleas que cedían tras tratamiento analgésico. Hace nueve meses presentó episodio ictal transitorio hemisférico izquierdo, que desapareció pasados 30 minutos.
En la mañana del presente ingreso notó torpeza en la mano derecha, desviación de la comisura bucal y dificultad para la articulación de la palabra. Por este motivo acudió a urgencias, siendo valorada por el neurólogo que objetivó paresia facial supranuclear derecha y leve disartria, inestabilidad de miembro superior derecho con torpeza para movimientos finos e hipoestesia táctil y algésica facio-braquial derecha. En urgencias se realizó ECG, en ritmo sinusal, TAC craneal que inicialmente no mostró signos de infarto y Doppler de troncos supraaórticos y transcraneal que resultaron normales. Se decidió ingreso en planta, solicitándose perfiles analíticos completos incluyendo estudios de hipercoagulabilidad, ANAS, c-ANCA, p-ANCA, DNA nativo y anticuerpos antimitocondriales. También pruebas de imagen: RNM cerebral y ecocardiografía.
La RNM mostró infarto isquémico agudo en territorio silviano superior de la arteria cerebral media izquierda. Los anticuerpos antineutrófilos, anticuerpos antinucleares, anticentrómero y antimitocondrias fueron negativos. El estudio de trombofilia tan sólo detectó ligera hiperfibrinogenemia.

Finalmente se realizó la ecocardiografía, prueba que resultó crucial al proporcionar el diagnóstico definitivo, observándose una masa pedunculada en AI que prolapsaba a través de la válvula mitral en diástole, correspondiente a un mixoma (35 x 26 mm), con pedículo en región de la fosa oval.
Se programó para cirugía realizándose previamente RNM cardiaca para determinar con mayor precisión las características morfológicas de la masa auricular. Se realizó atriotomía izquierda, extrayéndose el tumor en su totalidad, siendo éste de aspecto morulado. Se abrió también aurícula derecha y se resecó la zona de implantación, cerrándose posteriormente la comunicación interauricular creada.

La evolución posquirúrgica resultó muy satisfactoria, siendo dada de alta sin déficit neurológico.

