Varón de setenta y siete años, con antecedentes de hipertensión arterial, diabetes mellitus no insulino dependiente, cardiopatía isquémica y colelitiasis, que ingresa procedente de urgencias para estudio y tratamiento de abdomen agudo de 6 horas de evolución.
En la exploración quirúrgica presentaba una necrosis masiva del yeyuno distal, íleon y colon ascendente, secundaria a embolia mesentérica superior, por lo que se practicó resección yeyuno-íleo-cólica con anastomosis yeyuno-transversa latero-lateral y colecistectomía, restando viables unos 170 cm del yeyuno proximal.
Se implantó una sonda gastroduodenal percutánea para posterior Nutrición Enteral (NE).
En el postoperatorio, se instauró Nutrición Parenteral (NP) combinada con NE primeramente con fórmula peptídica y posteriormente con polimérica por gastrostomía a ritmo continuo mediante bomba de infusión, con buena tolerancia.
El tratamiento farmacológico consistió en: Digoxina®, anticoagulante (Sintrom®), antidiarreicos (Tanagel®, Fortasec®) y antiácido (Ranitidina®).
Al mes de la operación el paciente fue remitido al Servicio de Nutrición del Hospital Virgen de las Nieves.
En la valoración presentó un peso de 69,5 kg, una talla de 169,5 cm y con un IMC de 24,3 kg/m2 (normopeso), mostrando un descenso de peso de 5 kg postoperatorio y un total de 13 kg con respecto al peso preintervención.
Se pautó una NE mixta: peptídica por gastrostomía y polimérica específica de diabéticos por vía oral, totalizando un aporte calórico de 2.000 kcal/día.
Se realizó seguimiento semanal con control de peso, se le adiestró a autocontroles glucémicos y pauta de insulina de acción rápida pasando posteriormente a insulina NPH.
Durante 10 meses se mantuvo la Gastrostomía, con varios intentos de transición a una dieta oral astringente que fueron fallidos por la presencia de diarreas, intolerancia y pérdida de peso, lo que obligó a mantener la NE peptídica exclusivamente.
Previo a la retirada de la Gastrostomía, se logró la tolerancia a la dieta oral astringente y a los suplementos de fórmula polimérica, con mejora del hábito intestinal y aumento de peso; lo que permitió la retirada total y definitiva de la ostomía.
A partir de este momento, la prescripción dietética consistió en una dieta oral astringente triturada con restricción de oxalatos y suplementada con una fórmula polimérica específica para diabéticos.
Durante 9 años de seguimiento y dada la edad del paciente, la dieta fue evolucionando a un carácter libre adaptándose a gustos y hábitos del paciente, con inclusión progresiva de alimentos como la leche junto con alfa-glucosidasa (Kerulac®); se suplementó de forma empírica la vitamina B12 y ácido fólico con controles periódicos de sus niveles plasmáticos.
A lo largo de su recuperación, el paciente presentó además varias complicaciones: Infección urinaria, Litiasis renal e intravesical por Hiperoxaluria con diversos ingresos en el hospital y hemorragias provocadas por desajustes del anticoagulante, lo que indujo un descenso progresivo de la Hemoglobina, precisando infusión de hierro intravenoso.
Actualmente el paciente continúa con revisiones periódicas. La relevancia de este caso se debe a que nuestro paciente con 87 años de edad y después de 10 años de cirugía, tiene un buen estado nutricional y una buena calidad de vida, adaptándose su intestino remanente a las funciones fisiológicas.