Varón de 51 años con insuficiencia renal secundaria a síndrome de Alport, en hemodiálisis desde el año 2003. Recibió injerto renal de donante cadáver en agosto de 2006, inmunosupresión con tacrolimus, micofenolato mofetil y prednisona. Permanece con función renal estable con cifras de creatinina en torno a 2 mg/dl. El paciente presentó desde el postrasplante inmediato un cuadro de diarrea leve de 4-5 deposiciones blandas al día, que se atribuyó al tratamiento con micofenolato mofetil. Asimismo, presentó anemia normocítica normocrómica desproporcionada para el grado de insuficiencia renal, que no respondía al tratamiento con agentes eritropoyéticos. A los siete meses postrasplante, se objetivó en analítica de control una eosinofilia absoluta de 3,7 x 103/µl que se confirmó con una segunda muestra hematológica; el paciente seguía presentando la misma clínica de 4-5 deposiciones blandas desde el postrasplante. No presentó urticaria ni asma. El estudio de las heces mostró abundantes larvas de S. stercoralis. Se inició tratamiento con albendazol a dosis de 400 mg cada 12 horas por vía oral durante tres semanas. Tras finalizar el primer ciclo de tratamiento, el paciente presentó una normalización del número de deposiciones al día, con una mejoría de la eosinofilia a 0,8 x 103/µl y una normalización de las cifras de hemoglobina. Tras este primer ciclo de albendazol, la muestra de heces se negativizó para S. stercoralis. Posteriormente, se realizaron dos nuevos ciclos de una semana de tratamiento al mes y a los dos meses del diagnóstico, consiguiendo una total normalización de la cifra de eosinófilos en sangre periférica. En el estudio de parásitos en los familiares convivientes se detectaron formas compatibles con Blastocystis hominis y con Endolimax nana en la esposa del paciente, que se trató con metronidazol oral. Ambos residían en una zona endémica para S. stercoralis.

