Mujer de 59 años, multípara de 4 partos vaginales, obesa, con terapia de restitución hormonal. Antecedente de operación de Burch, realizada durante el año 2003 mediante laparoscopia en otro recinto hospitalario. En esa ocasión se indicó la cirugía por una incontinencia de orina diagnosticada por clínica, sin estudio de urodinamia. Relata fracaso de la cirugía evidenciado desde el postoperatorio inmediato.
En el momento de la consulta en nuestra unidad, en mayo del 2006, se detectan clínicamente síntomas de incontinencia de orina frente a mínimos esfuerzos y componentes de urgencia. Se descarta la presencia de prolapso y se comprueba hipermovilidad uretral mediante un Q-Tip-Test (quantification Tip Test). El estudio urodinámico demostró incontinencia de orina de esfuerzo tipo II y una vejiga inestable, sin elementos de obstrucción.
Se realizó un TVT-O con técnica clásica5, sin embargo al pasar la aguja por el lado derecho, se observó salida de orina teñida con sangre por la sonda uretral. Por este motivo se realizó una cistoscopia de revisión, por medio de la cual se evidenció una desviación de la uretra hacia la derecha y la presencia de la cinta dentro de la porción más proximal (cercana a la vejiga). Se retiró la cinta bajo visión de cistoscopia, comprobando la retracción de la perforación en la pared uretral, y ausencia de sangrado activo.

Se colocó nuevamente la cinta repitiendo la técnica, con la precaución de vaciar completamente la vejiga y alejarse lo más posible de la uretra. Se dejó una sonda de silicona por 48 horas. Los síntomas de incontinencia de orina de esfuerzo desaparecieron y se indicó Tolterodina 2 mg al día posteriormente para los síntomas de vejiga inestable. En el primer control postoperatorio se comprobó la presencia de la cinta en la porción sub-medio-uretral. La paciente a la fecha completó un año de controles y permanece asintomática.

