Se presenta el caso de un hombre mestizo de 56 años de edad, médico otorrinolaringólogo, que consultó por una disfonía progresiva de seis meses de evolución que aumentaba durante el día. En otra institución se había hecho el diagnóstico nasolaringoscópico de hemorragia en cuerda vocal izquierda y engrosamiento de pliegue vocal ipsilateral de posible etiología neoplásica.
El paciente presentaba antecedentes de diabetes mellitus de tipo II con manejo adecuado, rinitis alérgica y enfermedad por reflujo gastroesofágico; refería fumar e ingerir alcohol tan solo ocasionalmente.
Al ingreso presentaba buenas condiciones generales, estaba hidratado y afebril; su presión arterial era de 140/80 mm Hg, la frecuencia cardiaca de 72 latidos por minuto, la frecuencia respiratoria de 18 respiraciones por minuto, su peso era de 73 kg, su talla de 170 cm, su superficie corporal de 1,86 m 2 y su IMC de 25,26 (sobrepeso). Presentaba disfonía, y el resto del examen físico era normal. Se realizó un nuevo estudio nasoralingoscópico y se encontró "lesión epitelial con aparente componente subepitelial en tercios medio y posterior de pliegue vocal izquierdo".

Se ordenó cuadro hemático, medición de glucemia, creatinina sérica, radiografía y tomografía de tórax con resultados dentro de los límites normales; las transaminasas séricas presentaban una ligera elevación y el trazado electrocardiográfico reveló signos que sugerían un bloqueo de rama derecha. No se determinó el estado inmune del paciente en lo tocante a tuberculosis (PPD o Interferon-Gamma Release Assays ) ni a la infección por VIH. Con base en la historia clínica y los hallazgos descritos, se practicó microcirugía por laringoscopia, en la cual se tomaron muestras para la biopsia de la lesión descrita.
El espécimen quirúrgico se envió a patología y en la evaluación del tejido con la coloración de hematoxilina y eosina se reportó mucosa y tejido fibroconjuntivo comprometidos por una reacción granulomatosa, con granulomas de centro necrótico y células gigantes de tipo Langhans ; en la coloración de Ziehl-Neelsen se observaron bacilos ácido-alcohol resistentes (BAAR), y en las coloraciones de PAS y de Gomory no se encontraron estructuras micóticas.

Ante estos hallazgos se programó una nueva laringoscopia y se tomaron muestras para cultivo de micobacterias y para los estudios moleculares pertinentes.
En el cultivo en medio sólido de Löwenstein-Jensen se evidenció crecimiento a los 18 días de incubación con presencia de colonias rugosas de color marfil de aspecto cerebroide, las que examinadas con la coloración de ZN mostraron BAAR. El análisis de la muestra por PCR en busca de amplificación del fragmento IS6110 (específico del complejo M. tuberculosis ) fue positivo. Se practicaron estudios de sensibilidad, y se demostró sensibilidad a todos los fármacos antituberculosos de primera línea. Se inició el manejo empleando la estrategia DOTS ( Directly Observed Treatment, Short -course ) con rifampicina, isoniacida, etambutol y pirazinamida por dos meses y rifampicina e isoniacida por cuatro meses, con lo cual se logró la curación de la enfermedad.
