Mujer de 64 años, diestra, dislipidémica y tabáquica. Ingresó desorientada, disártrica, con hemiplejia izquierda. La TC cerebral mostró el signo de la cuerda en ACM derecha, pérdida de la diferenciación córtico-subcortical en el hemisferio derecho. Era incapaz de abrir los ojos a la orden, aún con esfuerzo frontal. La oculomotilidad voluntaria y refleja estaba conservada. Manifestaba intensa cefalea, el control imagenológico del tercer día mostró un infarto que comprometía todo el territorio de la arteria cerebral media del lado derecho. Según los especialistas no tenía indicación neuroquirúrgica. Se trasladó a la unidad de pacientes críticos con sedación y monitoreo invasivo con captor de presión intracraneana, retirado después del tercer día. Cuando readquirió vigilancia elevaba los párpados de manera incompleta y transitoria, mejoró poco a poco la persistencia de la apertura. Extubada, siguió mejorando desde el punto de vista general, logrando apertura ocular completa sin esfuerzos después del día decimotercero.
