Se presenta un hombre de 24 años procedente de Curicó con el antecedente de episodios migrañosos en el último año. En noviembre del año 2012 se le diagnosticó otitis media aguda y fue tratada con antibióticos por siete días, con buena evolución. Quince días más tarde inició malestar general, mialgias, cefalea holocránea y fiebre que lo obligó a consultar. Sus síntomas se interpretaron inicialmente como un cuadro gripal, pero la observación de una repentina retención urinaria reorientó el diagnóstico hacia una infección urinaria. Se instaló sonda Foley y se inició terapia antibiótica que no mejoró el cuadro, incluso al segundo día los familiares notaron compromiso de la vigilancia, que asociado a la debilidad generalizada de las extremidades los hizo concurrir al Servicio de Urgencia del Hospital del Salvador el día 1 de diciembre de 2012. Ingresó orientado, aunque intelectualmente lento, con cefalea y, además, intensas mialgias que generaban impotencia funcional; reflejos osteotendíneos presentes, reflejos plantares flexores, sin déficits sensitivos y el fondo de ojo era normal. Tomografía cerebral (TC) y tomografía de columna dorsal no mostraron alteraciones. La punción lumbar dio salida a un líquido cefalorraquídeo (LCR) claro con 47 linfocitos, con glucosa y proteínas normales. Se inició tratamiento con ceftriaxona y aciclovir con el diagnóstico de meningitis. Al segundo día de hospitalización estaba vigil, activo, mantenía cierto dolor cervical y se movía con dificultad por las mialgias. Se repitió el LCR que mostró 94 linfocitos, con albúmina y glucosa normales, el estudio de Gram fue negativo; VDRL, ADA y tinta china, así como la serología para VHB, VHC, VIH, HTLV1 fueron no reactivas, hemocultivos y cultivo de LCR no logró identificación ni aislamiento de gérmenes. Evolucionó afebril y con parámetros inflamatorios bajos. Al cuarto día de hospitalización había mejorado el estado general, desaparecido las mialgias y la CK era de 28. Sólo persistía la retención urinaria.
Por serología se investigó el virus Herpes 6, Enterovirus, Citomegalovirus, virus Varicela Zoster, Parvovirus (IgM e IgG) y Listeria que resultaron negativos. La búsqueda del Mycoplasma mostró una Ig G positiva y una Ig M negativa. La resonancia magnética definió zonas de hiperintensidad en el núcleo caudado y putamen, sin refuerzo con la administración de contraste endovenoso, la médula espinal también presentaba hiperintensidades en el centro de la médula desde cervical a lumbar, que no se reforzaron con el medio de contraste. El estudio de bandas oligoclonales fue negativo. Los potenciales evocados visuales fueron normales.

El 18 de diciembre de 2012 se realizó control de LCR que mostró un líquido claro, con proteínas 0,19 g/L, glucosa 0,58 g/L, leucocitos 1,6 mm3. Fue dado de alta en buenas condiciones y con una persistente vejiga neurogénica. Concurrió el 15 de enero a control de RM, aún con sonda vesical. El estudio de imágenes estableció la casi desaparición de las imágenes hiperintensas cerebrales y la regresión completa de las imágenes en la médula.
