Presentamos el caso de una paciente de sexo femenino, de 75 años, con antecedentes de hipertensión e hipotiroidismo postquirúrgico (por bocio nodular). Consultó en agosto de 2008 por un cuadro de 9 meses de evolución caracterizado por fatigabilidad, síncopes a repetición y disnea progresiva. Dentro del estudio se pesquisó anemia severa normocítica normocrómica, con hemoglobina de 6,8 g/dL, leucocitos y plaquetas normales. Además destacó una VHS de 140 mm/h. Por sospecha de MM se continuó estudio destacando proteínas totales 14,6 g/dL, albúmina 2 g/dL, calcio corregido 10,8 mg/dL, creatinina: 0,8 mg/dL, B2 microglobulina 10,2 mg/L. La electroforesis de proteínas reveló un peak monoclonal en gamma y se vio un aumento de inmunoglobulina IgG de 3.450 mg/dl, siendo el resto de las Ig menores al rango normal. Se realizó un mielograma que mostró 25% de plasmoblastos y plasmocitos, algunos binucleados. La serie radiológica reveló imágenes líticas en calota y en columna lumbar. Por lo tanto, se hizo el diagnóstico de MM IgG, con índices pronósticos de Durie Salmon IIIA e ISS de 3 puntos.
Se inició tratamiento con hidratación, pamidronato y melfalán/prednisona, recuperándose la hipercalcemia. Recibió tratamiento con melfalán/prednisona por 6 ciclos y radioterapia de columna lumbar, destacando en los controles ambulatorios mejoría en albúmina y calcemia, pero pancitopenia progresiva e infecciones urinarias a repetición. En marzo de 2009 estuvo hospitalizada por neumonía. En noviembre de 2009 evolucionó con mayor dolor óseo y postración. Además, llamó la atención la aparición de lesiones cutáneas nodulares, violáceas, dolorosas de 1,5 a 2 cm en cuero cabelludo, ángulo mandibular izquierdo, cuello y dorso. Se realizó una punción de las lesiones que mostró una celularidad constituida exclusivamente por células plasmáticas predominando proplasmocitos. La biopsia mostró igualmente infiltración por células plasmáticas. Debido a progresión de la enfermedad se cambió el tratamiento a talidomida/dexametasona, sin resultados. Se derivó a cuidados paliativos y la paciente falleció 2 meses después, por infección en mieloma refractario.

