Mujer de 70 años que consultó en servicio de Urgencias de nuestro hospital por cuadro de dolor retroesternal opresivo, intensidad 10/10, irradiado a epigastrio, de aproximadamente 15 min de duración, asociado a sudoración profusa y palpitaciones.
Refería haber presentado episodio de similares características dos días antes, lo que motivó consulta en otro servicio de urgencias, donde fue evaluada con electrocardiograma (ECG) y enzimas cardiacas; no impresionando cuadro de origen coronario, por lo que se derivó a su domicilio. Dentro de sus antecedentes destacaba historia de hipertensión arterial de data no precisada, en tratamiento con atenolol 50 mg al día, y cáncer de mama tratado 20 años antes con cirugía y radioterapia. La paciente no era fumadora ni tenía antecedentes familiares de cardiopatía coronaria.
Al ingreso, la paciente se encontraba sudorosa, pero sin dolor. La presión arterial era 100/60 mmHg y su frecuencia cardiaca 87 lpm. Al examen físico destacaban yugulares colapsables en inspiración, la auscultación cardiaca no reveló soplos ni galope y había sensibilidad a la palpación epigástrica. El resto del examen no era destacable. Al interrogatorio, la paciente refería historia de episodios similares durante los últimos 6 meses, sin clara relación con esfuerzos físicos, que en un principio eran esporádicos pero que durante la última semana se hicieron más frecuentes, casi diarios. El ECG mostró un discreto supradesnivel del segmento ST (SDST) anteroseptal con inversión de la onda T de V1 a V3, que ya era evidente en ECG tomado 2 días antes y que no fue evolutivo.

La radiografía de tórax mostró una silueta cardiaca de tamaño normal y no se observaban signos de congestión pulmonar. La paciente fue admitida a la unidad coronaria, con terapia de síndrome coronario agudo sin SDST. La troponina I de ingreso fue de 0,07 pg/ml (valor normal < 0,05) y la CK total fue de 117 U/L con una fracción MB de 25.
A las pocas horas de ingreso la paciente evolucionó con crisis de angor intenso, 10/10, asociado a disnea, palpitaciones, cefalea, sudoración y enrojecimiento facial. Se constató alza de presión arterial hasta 260/130 mmHg y al monitor se evidenció taquicardia sinusal con extrasistolía supraventricular y ventricular frecuentes, y conducción aberrante con morfología de bloqueo completo de rama derecha de aproximadamente 5 min de duración. No hubo episodios de hipotensión ni síncope. Dado las características del episodio se sospechó el diagnóstico de feocromocitoma. Se suspendió heparina, se aportó solución fisiológica y se inició doxazosina en dosis de 1 mg cada 12 h. Se midió durante la crisis catecolaminas plasmáticas y metanefrinas urinarias (previo al inicio de doxazosina), que fueron marcadamente elevadas.

Se solicitó una resonancia magnética de abdomen, que confirmó el diagnóstico, evidenciando una masa suprarrenal derecha de 6 cm de diámetro.

El cintigrama con 123-I-metaiodobencilguanidina (MIBG) confirmó la captación en la masa descrita y no mostró metástasis.

Adicionalmente se realizó un ecocardiograma transtorácico, que mostró hipertrofia ventricular izquierda leve y compromiso leve de la función sistólica global, con una fracción de eyección (FE) estimada por Simpson de 42%, y una coronariografía sin incidentes durante el procedimiento, que descartó la presencia de enfermedad coronaria. La disfunción ventricular fue asumida en contexto de daño miocárdico por catecolaminas.
La paciente se preparó para la intervención quirúrgica con bloqueo α y β-adrenérgico escalonado con doxazosina y, luego de 2 días, propanolol. La cirugía se realizó 11 días después, sin complicaciones hemodinámicas significativas y cursó con un postoperatorio favorable. La paciente fue dada de alta a los 4 días en buenas condiciones. Desde el punto de vista clínico, cursó con buena evolución posterior con disminución progresiva en la dosis de antihipertensivos y normalización de la función ventricular en ecocardiografía de control.
