Mujer de 79 años, hipertensa, que consultó por edema de extremidades inferiores en junio de 2010. Existía hematuria microscópica y proteinuria de 1.776 mg/24 h, NU 46,6 mg/dl, creatininina 1,6 mg/dl, clearance de creatinina 42 ml/min/1,73m2, proteinemia 6,8 g/dl, albuminemia 4,3 g/dl, colesterol 290 mg/dl y triglicéridos 155 mg/dl. Se prescribió furosemide, enalapril y atorvastatina. Reapareció 7 meses después (enero de 2011) en anasarca. La proteinuria fue 9.614 mg/24 h, proteinemia 4,7 g/dl, albuminemia 2,3 g/dl, creatinina 2,1 mg/dl, clearance de creatinina 38,6 ml/min/1,73 m2) y el examen de orina mostró hematuria. La ecotomografía describió un riñón derecho de 9,6 x 6,1 cm y el izquierdo de 10,5 x 5,7 cm con aumento difuso de la ecogenicidad y diferenciación córtico-medular conservada. El complemento C'3 y C'4 fue normal, la serología viral (virus B, C, HIV) y de autoinmunidad (ANA, ANCA, ENA, antiDNA) fueron negativas y no se detectaron paraproteínas. Se prescribió diuréticos y se le indicó una biopsia renal. En la hospitalización motivada para efectuar la biopsia renal se constató que la función renal había empeorado notoriamente (creatinina 5,5 mg/dl, NU 66 mg/dl) por lo que se desistió de efectuar la biopsia e instaló un catéter iniciándose hemodiálisis. Un mes después, la anorexia pertinaz y una baja de peso progresiva hicieron sospechar un cáncer. La tomografía mostró una imagen hipodensa de 3,3 cm a nivel del cérvix que se reforzaba con el medio de contraste y una dilatación de la cavidad endometrial. Una ecotomografía transvaginal mostró una cavidad uterina ocupada por líquido que hizo sospechar una colección hemática. Se efectuó histerectomía y anexectomía bilateral. Existía una lesión que obstruía el canal cervical y que correspondía a un carcinoma epidermoide con permeación a los linfáticos vecinos. Por sus malas condiciones generales la familia decidió no hacer quimioterapia ni radioterapia. Dos meses después (mayo de 2011) se infectó el catéter de diálisis y se retiró. Persistía el SN y había una leve reducción de la azotemia (creatinina 4,95 mg/dl, NU 72 mg/ dl), por lo que se suspendió temporalmente la diálisis, antes de instalar un nuevo catéter. En julio de 2011, se constató mejoría en la función renal (creatinina 1,77 mg/dl, clearance de creatinina 30,2 ml/min/1,73m2) y remisión parcial del síndrome nefrótico (proteinuria 1.603 mg/24 h, proteinemia 5,46 g/dl, colesterol 229 mg/dl, triglicéridos 116 mg/dl). En los meses siguientes la proteinuria continuó reduciéndose y en su último control (enero de 2012) la paciente estaba asintomática y el SN en remisión completa.

