Paciente de 19 años, de sexo femenino, con antecedentes de hipotiroidismo y síndrome nefrótico secundario a una glomeruloesclerosis focal y segmentaria, la que evolucionó a insuficiencia renal crónica terminal. Al no tener desarrollo de lecho vascular, se le instaló un catéter tunelizado permanente yugular, bajo condiciones asépticas en mayo de 2009, iniciando hemodiálisis trisemanal sin inconvenientes.
En junio de 2010 la paciente presentó un cuadro de un mes de evolución caracterizado por fiebre intra y post diálisis, con registros de hasta 39° C, sin compromiso del estado general, a lo que se le agregó posteriormente, anemización, anorexia y franco compromiso del estado general. Al ingreso no se encontró foco infeccioso en los sistemas respiratorio, genitourinario y gastrointestinal y la piel en relación al catéter se encontraba sin secreción ni eritema. Dentro de los exámenes de laboratorio destacaba: anemia normocítica normocrómica con hemoglobina de 6,2 g/dl y hematocrito de 17,9%, leucopenia de 3.700/mm3 y proteína C reactiva de 2,8 mg/dl. Ante la sospecha de infección de catéter vascular, se retiró el catéter tunelizado y se solicitó un cultivo con técnica Maki, además de dos hemocultivos periféricos, iniciándose tratamiento empírico con vancomicina.
Al tercer día, en ambos hemocultivos y en cultivo del catéter se aisló Ochrobactrum anthropi identificado en el equipo Vitek2 de Biomeriux (99% de especificidad). En el antibiograma, el microorganismo resultó ser suceptible a amikacina, levofloxacino, gentamicina, meropenem e imipenem y resistente a ceftazidima, ampicilina/sulbactam, cefepime y aztreonam, por lo que se retiró el catéter y se inició tratamiento con levofloxacino. Evolucionó en buenas condiciones generales con disminución de los parámetros inflamatorios y sin secuelas a largo plazo. Actualmente, la paciente se encuentra en hemodiálisis por catéter en espera de acceso vascular definitivo.
