Paciente de 54 años con antecedentes de un síndrome nefrótlco secundario a una nefropatía extramembranosa (proteinuria masiva) de 3 meses de evolución, en tratamiento con cortlcoides y con función renal conservada. Ingresó el 22/12/06 a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) por un shock séptico secundario a una fasceítis necrotizante de la pierna derecha. Al ingreso, el paciente ya presentaba una SDOM, con compromiso hemodinámlco, respiratorio (injuria pulmonar aguda), renal, neurológico y de coagulación, con un score de APACHE II de 24. La reanimación inicial se realizó de acuerdo al protocolo de manejo de shock séptico de nuestra Unidad10 y a las recomendaciones de la Campaña de Sobrevida de la Sepsis11. Se conectó a ventilación mecánica (VM), se reanimó con fluidos (3.300 ml en las primeras 6 h entre cristaloides y coloides, manteniendo POAP mayores a 15 mmHg) y drogas vasoactivas, se le administraron corticoides (hidrocortisona 100 mg d 8 h) y se iniciaron antibióticos (vancomicina e imlpenem por antecedentes de una hospitalización reciente). Fue llevado a pabellón donde se realizó un aseo quirúrgico con fasciotomía de la pierna derecha. Evolucionó con un shock refractario (patrón hemodinámlco hiperdinámico con índice cardiaco mantenido sobre 5 L/ min/m2 durante las primeras 12 h de evolución), con altos requerimientos de vasopresores (noradrenalina 0,56 mcg/kg/min) y marcada hipoperfusión (lactato 4,7 mmol/1), por lo que se inició HFAV, recibiendo un pulso de 24 h (UF de 100 ml/kg/h, flujo sanguíneo de 250 ml/min, hemofiltro Ultraflux AV 600 ). Durante el procedimiento, mantuvo una mala evolución, con aumento de los requerimientos de vasoactivos (noradrenalina y adrenalina) y mayor hipoperfusión.
La microcirculación se evaluó previo al inicio de la HFAV (a las 10 h de ingreso a la UCI), a las 12 de conexión y a las 6 h postsuspensión. En la primera evaluación presentaba severas alteraciones de la microcirculación, con un MFI de 1,15, evolucionando posteriormente con mejoría de estas alteraciones, lo que no se correlacionó con los otros parámetros hemodinámlcos ni de perfusión.

A los 4 días de evolución se suspendieron las drogas vasoactivas, y a los 10 días, tras varios aseos quirúrgicos, se le realizó una amputación infracondílea. Posteriormente evolucionó con recuperación de sus disfunciones salvo la falla renal, por lo que requirió apoyo dialítico, pero presentó varias intercurrencias infecciosas (neumonía nosocomial y sepsis por catéter venoso central). El paciente egresó de la UCI a principios de febrero de 2007, siendo dado de alta el 18/2/07. Actualmente se mantiene en control en el policllnico de nefrología de nuestro hospital, con hemodiálisis trisemanal.
