Mujer de 30 años, portadora de estenosis mitral e hipertensión pulmonar severa, quien fue sometida a reemplazo valvular mitral. El área valvular mitral era de 0,7 cm2 y la presión sistólica de arteria pulmonar 65 mmHg. La intervención quirúrgica se realizó bajo hipotermia moderada (30°C), con un pinzamiento aórtico de 48 min, implantándose una prótesis mecánica Starr-Macchi N°30. Durante la circulación extracorpórea (CEC) llamó la atención la dificultad para detener la actividad eléctrica del corazón, a pesar del uso de cardioplegia cristaloidea cada 20 min. Al término de la cirugía se objetivó un bajo débito cardiaco con un índice cardiaco (IC) de 2,1/lt/m2, una presión arterial media (PAM) de 62 mmHg y una presión de capilar pulmonar (CAP) de 20 mmHg. Por esto se inició tratamiento con drogas vasoactivas: adrenalina 0,1 mcg/kg/min, noradrenalina 0,28 mcg/kg/ min, y amrinona 2 mcg/kg/min. A pesar del tratamiento iniciado, la condición hemodinámica de la paciente empeoró, desecandenándose un síndrome de respuesta inflamatoria que rápidamente provocó una falla orgánica de otros sistemas, destacando la fiebre alta, leucocitosis y lactacidemia de 100 U/lt, sin foco séptico demostrado, iniciándose un tratamiento antibiótico empírico de amplio espectro asociando imipenem y sulbactam-ampicilina. Paralelamente, aparecieron otras fallas de órganos: 1) insuficiencia respiratoria aguda con alto requerimiento de oxígeno y PEEP; 2) coagulopatía de consumo, con recuento de plaquetas de 22.000/mm3, que requirió transfusiones masivas de factores de coagulación y concentrados plaquetarios; 3) insuficiencia renal aguda; 4) isquemia miocárdica con elevación de enzimas cardiacas (CK-MB 77 U/lt).
A las 36 h del postoperatorio, el débito cardíaco había empeorado y la situación clínica era muy crítica, razón por lo que decidimos el uso de la AVD.
Inicialmente, se utilizaron débitos de hasta 5 lt/min que no fueron soportados por el ventrículo izquierdo, desencadenándose un edema agudo del pulmón que se corrigió bajándolo a 3,7 lt/min, obtenidos con 1.500 revoluciones por min (RPM). Este gasto se mantuvo durante 48 h, lo que permitió el control de la falla multiorgánica y la disminución de las drogas inotrópicas. Al tercer día de AVD, se inició el retiro progresivo del sistema de asistencia ventricular y, luego de lograrse una hemodinamia satisfactoria, se retiró completamente el circuito implantado después de 111 h de asistencia ventricular derecha. No se observaron incidentes relacionados con el procedimiento, sin embargo, la paciente presentó algunas complicaciones producto de su falla multiorgánica, entre las que destacó una coagulopatía severa que al duodécimo día postoperatorio, provocó una hemorragia digestiva alta secundaria a una duodenitis erosiva y un hemoperitoneo espontáneo, que se manejó con lavado peritoneal percutáneo más aportes de factores de coagulación. Al día 14 del postoperatorio, la paciente presentó un taponamiento cardiaco que requirió de drenaje percutáneo de 600 mi de sangre, lo que resolvió satisfactoriamente la complicación. Al vigésimo día del postoperatorio, la paciente fue retirada del ventilador mecánico.

La falla renal por necrosis tubular aguda, mantuvo a la paciente en hemodiálisis durante 6 semanas. Fue dada de alta a los 65 días del postoperatorio, en buenas condiciones generales y en capacidad funcional (CF) II. La paciente fue derivada a su hospital de origen donde continuó su control y tratamiento. Actualmente, a los 15 años del reemplazo mitral y del procedimiento descrito, la paciente se encuentra en CF I y en terapia anticoagulante como único tratamiento. Un ecocardiograma bidimensional y Doppler color realizado en abril de 2007, demostró un ventrículo izquierdo con fracción de eyección (FE) de 62%, y un ventrículo derecho de tamaño y contractilidad normal. La presión sistólica de arteria pulmonar fue estimada en 30 mmHg.
