Mujer de 35 años, multípara, con antecedentes de epilepsia en tratamiento con primidona y cáncer de cuello uterino en etapa Ib2, operado en diciembre de 2000 y tratado posteriormente con quimioterapia y braquiterapia. En los 3 meses posteriores, al finalizar las sesiones de radioterapia, presentó sangrado digestivo bajo intermitente, agregándose posteriormente pujo, tenesmo y dolor abdominal bajo. El tacto rectal impresionaba con mucosa irregular y consistencia firme, palpándose una zona ulcerada de aproximadamente 2,5 cm, que se iniciaba a 3 cm del esfínter anorrectal. Se diagnosticó clínicamente una rectitis actínica, indicándose una rectoscopia, la que no se realizó por rechazo de la paciente. Inició tratamiento con enemas con prednisona, que lograron buena respuesta. En un examen ginecológico 8 meses post cirugía se apreció en el recto, a 8 cm del ano, una área densa, irregular, que presentaba adherencia a parametrio derecho, que impresionaba como secuela secundaria a fibrosis post radioterapia. No se realizaron exámenes imagenológicos, ya que presentado su caso al comité oncológico, se decidió realizar sólo seguimiento clínico. La paciente se mantuvo en control ambulatorio periódico, describiéndose asintomática y con tactos rectales descritos como normales hasta su último control en mayo de 2005. El 01/02/2006, consultó en servicio de urgencia por presentar un día de dolor abdominal cólico difuso, con vómitos abundantes, con abdomen distendido, sensible difusamente. Al tacto rectal se detectó masa rectal indurada (cara anterior) con salida de material purulento. Ingresó a pabellón con el diagnóstico clínico de peritonitis difusa y con probable perforación intestinal. Durante la cirugía de urgencia se observó segmento rectosigmoideo este-nótico e indurado. Fue interpretado como tumoral, por lo que se realizó resección del segmento afectado y colostomía del cabo proximal. La paciente evolucionó favorablemente post cirugía.
En patología se recibió pieza quirúrgica de intestino grueso de 9 cm de longitud por 8 y 5 cm de perímetro en los bordes de sección. Al corte, la mucosa presentaba zona cilindrica estenótica de 2 cm de longitud cercana a uno de los bordes de sección, con segmento proximal dilatado que presentaba áreas hemorrágicas y con depósito superficial de fibrina.

El examen microscópico reveló distorsión marcada de la arquitectura intestinal, con fibrosis de tipo cicatricial asociado a proceso inflamatorio crónico con reagudización hemorrágica en granulación superficial. Se observó ausencia parcial de lámina propia en un segmento, con glándulas mucosas suprayacentes penetrando en la túnica muscular propia, algunas dilatadas, ubicadas en su mitad externa, sin atipias citológicas ni arquitecturales. Los vasos sanguíneos se observaban moderadamente escleróticos. En la adventicia se encontró área de adiponecro-sis y esclerosis de tipo cicatricial con retracción del tejido adyacente. No se observaron mitosis ni atipias citológicas. Los hallazgos morfológicos confirmaron secuelas de una rectitis actínica.

