Paciente mujer de 55 años, con antecedentes de tabaquismo crónico, hipertensión arterial moderada y dislipidemia en tratamiento, cuyo cuadro comenzó en el año 2002, caracterizado por dolor abdominal tipo cólico postprandial precoz, acompañado de diarrea frecuente, alrededor de 10 episodios diarios y vómitos ocasionales, además de baja de peso de alrededor de 15 kilos, siendo su peso habitual de 55 kg, llegando a un índice de masa corporal de 17,3. Estudiada en el contexto de diarrea crónica y búsqueda de enfermedad inflamatoria intestinal, se sometió a endoscopia alta y baja, además de enteroscopia, tránsito intestinal y estudio de mala absorción, lo que sólo concluyó gastritis y colitis inespecífica, no respondiendo a tratamiento habitual, esto es, régimen alimenticio, antiespasmódicos y medicamentos antiulcerosos. En enero de 2004 se le efectuó un ecodoppler de arterias viscerales, demostrándose una velocidad de 400 cm/seg en tronco celíaco, compatible con estenosis de 90%, oclusión de la arteria mesentérica superior en su origen y llene por colaterales, además de oclusión de la arteria mesentérica inferior. Una angiotac de abdomen confirmó estos hallazgos.

Dada las condiciones de desnutrición importante de la paciente, se le consideró de alto riesgo quirúrgico, por lo cual, en marzo de ese año, se le practicó estudio angiográfico y se le instaló un stent balón expandible de 5 mm por 17 mm a nivel de tronco celíaco, con lo cual desapareció su sintomatología con recuperación de peso hasta 50 kilos. Sin embargo, a los dos meses reapareció el dolor abdominal y la diarrea, por lo cual se le controló con ecodoppler abdominal que reveló velocidades de 400 cm/seg a nivel de tronco celíaco, compatible con estenosis significativa. Se efectuó nueva angiografía, donde se pesquisó oclusión de stent de tronco celíaco, procediéndose a instalar un segundo stent balón expandible en la porción proximal del tronco celíaco. Permaneció asintomática hasta noviembre, en que nuevamente comenzó con dolor, diarrea y vómitos. Un tercer ecodoppler de arterias viscerales demostró velocidad de 417 cm/seg en tronco celíaco, por lo cual se sometió a un tercer estudio angiográfico que mostró stent de tronco celíaco permeable, pero con estenosis significativa.

Después del último estudio angiográfico, hecho por vía femoral derecha, utilizando siempre esta misma vía de acceso para los otros estudios angiográficos, la paciente experimentó dolor tipo claudicación que se hizo invalidante, por lo que en diciembre, nuevamente reingresó por isquemia severa de esa extremidad. Nuevo estudio angiográfico reveló estenosis segmentaria de arteria femoral y trombosis de arteria tibial anterior, cuadro que se resolvió con angioplastia con balón, mejorando la isquemia de su extremidad.

Debido a la persistencia de sus molestias y baja de peso de alrededor de 5 kilos, consultó en enero de 2005 en nuestro hospital, esta vez con el equipo de cirugía vascular en donde se le practicó un nuevo ecodoppler de arterias viscerales que demostró velocidad de 470 cm/seg a nivel de tronco celíaco, compatible con estenosis crítica.

Se le propuso una revascularización quirúrgica. Se evaluó desde el punto de vista cardiológico con electrocardiograma y ecocardiograma que fueron normales. Entre los exámenes de sangre sólo destacaba anemia con hematocrito de 20% secundario a su estado nutricional, con peso de 45 kilos. Finalmente, el 22 de febrero, se le practicó un puente aorto-mesentérico superior retrógrado con prótesis de PTFE anillado de 6 mm y un reimplante de la arteria mesentérica inferior en el origen de la prótesis. La evolución posoperatoria fue sin complicaciones, con realimentación sin problemas, desaparición del dolor postprandial y la diarrea, además de recuperación de su peso. A la fecha de esta comunicación, al año de operada, un angiotac reveló permeabilidad de la revascularización.

