Paciente de sexo masculino de 76 años de edad, con antecedentes de hipertensión arterial crónica, tuberculosis pulmonar antigua no tratada y adenocarcinoma de próstata operado en 2001 (prostatectomía radical), con controles posteriores sin evidencia de enfermedad.
Relató historia de 4 episodios autolimitados de hemorragia digestiva alta, entre 1964 y 1979. En ese período fue evaluado mediante estudio radiográfico, diagnosticándose enfermedad péptica duodenal, que se trató médicamente.
Entre 1998 y 1999 presentó otros 4 episodios de sangrado digestivo alto, autolimitados, con estudios endoscópicos no concluyentes, manejados en forma médica. Una duodenografía reveló una imagen hemiesférica elevada con ulceración central, compatible con leiomioma ulcerado en la tercera porción del duodeno.

Se decidió tratamiento quirúrgico, interviniéndose en enero de 2000. Se realizó una laparotomía subcostal bilateral, identificándose entre la tercera y cuarta porción del duodeno una lesión de 7 cm de diámetro, encapsulada y sin evidencia de enfermedad diseminada. Se realizó una resección del tumor y sutura duodenal primaria.
El informe de la biopsia diferida describió: tumor estromal gastrointestinal con diferenciación a musculatura lisa, maligno de bajo grado. Tamaño tumoral de 7 x 4 x 4,5 cm, recuento mitótico de 7 a 12 por campo con mayor amplificación (CMA) y con márgenes quirúrgicos negativos.
Se presentó el caso al comité oncológico del Hospital del Salvador en marzo de 2000, decidiéndose una conducta expectante.
En el segundo semestre de 2003, presentó nuevo episodio autolimitado de hemorragia digestiva alta, cuyo estudio endoscópico reveló una lesión solevantada ulcerada, que comprometía dos tercios de la segunda porción del duodeno, de 3 x 3,5 cm. Se tomó muestra para biopsia, siendo informada como tejido muscular liso con discreta atipias nucleares sospechosas de recidiva. Se realizó una tomografía axial computada de abdomen que no evidenció enfermedad avanzada.
El caso fue rediscutido en el comité oncológico, decidiéndose su tratamiento quirúrgico agresivo. Fue intervenido en marzo de 2004. Se realizó una laparotomía subcostal bilateral, evidenciándose un tumor de 10 cm de diámetro adherido a la cabeza del páncreas, sin otra evidencia de enfermedad diseminada. Se realizó una gastrectomía distal, resección de vía biliar distal, duodeno, cabeza de páncreas y colecistectomía. Se reconstituyó el tránsito con una gastro-yeyuno, gastro-pancreato y colédoco-yeyuno anastomosis.
El paciente evolucionó en el postoperatorio con una neumonía y fibrilación auricular paroxística. Fue dado de alta a los 17 días postcirugía, en buenas condiciones.
La biopsia diferida fue informada como: tumor estromal del duodeno, maligno, que invade mucosa e infiltra hasta la subserosa. Tamaño tumoral 7 x 5 x 5,5 cm, con menos de 50% de necrosis, con tasa mitótica de 6 a 10 por CMA. No se observó invasión angio-linfática ni peri-neural. Márgenes quirúrgicos libres de tumor. No se observó compromiso tumoral en 13 ganglios examinados. Se realizó estudio de inmunohistoquímica c-KIT (CD117), informado positivo.

Se volvió a presentar el caso al comité oncológico, decidiéndose iniciar tratamiento con mesilato de imatinib (Gleebec®) 800 mg día, vía oral, a permanencia, por considerarse un paciente con alto riesgo de recidiva.
Actualmente el paciente se mantiene en control por el equipo de cirugía digestiva, 15 meses post quirúrgico. Continúa con tratamiento farmacológico, en buenas condiciones, con buena tolerancia oral, peso estable y sin evidencia clínica de recidiva tumoral.
