Paciente varón de 61 años, en tratamiento por psicosis esquizofrénica, sin otros antecedentes médico-quirúrgicos de interés, que consultó por molestias abdominales inespecíficas y hematuria macroscópica de 6 meses de evolución. En la analítica destacaba discreta anemia siendo los parámetros bioquímicos normales. En la exploración física no se encontraron hallazgos de interés abdómino-pélvicos, con exploración urológica sugestiva de hiperplasia prostática, sin otros hallazgos. PSA normal. Citología de orina negativa para células malignas. En las pruebas diagnósticas realizadas se apreció: cistoscopia (lesión única en cúpula vesical, sólida y de aspecto infiltrante; ecografía y TAC (lesión nodular redondeada, a nivel de la línea media supravesical, de unos 5 cm de diámetro sin plano de clivaje con la cúpula vesical, con contenido quístico denso y calcificaciones). No se apreció en el estudio de extensión por TC afectación torácica ni abdominopélvica. No adenopatías. TAC craneal normal. El paciente se intervino, realizándose una cistectomía parcial, cursando el postoperatorio y los controles oncológicos posteriores sin incidencias. El estudio histopatológico de la pieza quirúrgica mostró tejido uracal con presencia de un adenocarcinoma de tipo mucosecretor (coloide) que infiltraba la pared vesical, compatible con neoplasia uracal infiltrante (estadio IIIA). Aproximadamente a los 5 años del diagnóstico se detectó primero una masa pulmonar redondeada que creció en posteriores controles rechazando el paciente y familiares el estudio por PAAF/ biopsia, y posteriormente metástasis cerebrales múltiples, no existiendo ninguna evidencia de otra enfermedad neoplásica clínica, radiológicamente ni en estudios de marcadores tumorales.

