Presentamos el caso clínico de un varón de 83 años hipertenso, que acude a los servicios de urgencias de nuestro Hospital por oligoanuria y deterioro del estado general de 48 h de evolución. Previamente no refería clínica miccional alguna. Se procede a sondaje vesical sin obtener diuresis significativa. En la analítica de sangre realizada se objetiva una elevación de creatinina de 10 mg/dl y de potasio en torno a 6.9.
Se realiza ecografía abdominal, determinando engrosamiento parietal a nivel de trígono, y uropatía obstructiva bilateral con dilatación renal grado III/IV bilateral; por lo que se procede a realización de cistoscopia e intento de colocación de doble J.
En el examen de la vejiga, se aprecia gran masa vesical, que rechaza orificios ureterales lateralmente, siendo imposible la cateterización ureteral, por lo que se realiza nefrostomía percutanea bilateral.
Una vez establecido el diagnóstico y estabilizado el paciente, se realiza resección transuetral de la masa vesical con una evolución postoperatoria sin incidencias.
La Anatomía Patológica fue informada como Linfoma no Hodgkin B difuso de células grandes, con los marcadores CD45+, CD20+, CD79a+, CD10+, CD3-, CD45RO, BCL2-, CD30-, ALK-, Vicentina+, AE1-AE3-.

Tras los resultados obtenidos se realizó estudio de extensión, con TAC torácico, abdominal y pelviano, determinando únicamente engrosamiento difuso de la pared vesical, sin afectación a otro nivel. Esta ausencia de enfermedad en otra localización fue lo que llevó al diagnóstico de linfoma vesical primario.

Tras el diagnóstico de confirmación se comenzó con quimioterapia tipo CHOP (ciclofosfamida, doxorubicina, vincristina y prednisona), desapareciendo la uropatía obstructiva como hallazgo más relevante. El enfermo actualmente se encuentra libre de enfermedad tras 14 meses de seguimiento.

