Mujer de 75 años de edad con antecedentes de HTA, síndrome depresivo y estreñimiento crónico. Sin antecedentes urológicos de interés.
Remitida del Servicio de Digestivo, aportando un TAC abdomino-pélvico, realizado durante un estudio de su patología de base, donde se observaba una masa de aspecto sólido en polo superior del riñón izquierdo de 4,9 x 3,6 cm que infiltraba la grasa perirrenal, con presencia de dos adenopatías en el hilio renal de 1,5 cm. Posible afectación de la vena renal izquierda.

En el estudio de UIV, el riñón derecho era normal; mientras el riñón izquierdo mostraba una anulación funcional, apreciándose al cabo de 2 horas un discreto nefrograma, sin llegar a visualizarse en ningún momento el polo superoexterno del mismo.
En la Angio-RM, se apreciaba una tumoración de 4 cm que afectaba a 1/3 medio y polo superior de riñón izquierdo, con metástasis en glándula suprarrenal ipsilateral, adenopatías locorregionales y trombosis de la vena renal izquierda, sin afectación de la vena cava.

Ante la sospecha diagnóstica de carcinoma renal, se practicó nefrectomía radical izquierda mediante lumbotomía, apreciando la presencia de un bloque adenopático a nivel del hilio renal.
La descripción macroscópica del estudio anatomopatológico, destacó una pieza de nefrectomía de 10 x 6 x 7 cm, que su mayor parte se perdía la delimitación córtico -medular, apreciándose masas grisáceas de consistencia firme que sustituían de forma difusa e irregular gran parte del parénquima renal. Por otro lado, la descripción microscópica, apreció una neoplasia maligna formada por estructuras tubulares y ductales atípicas que infiltraba la grasa perirrenal a nivel de la zona del seno renal y alcanzando el borde quirúrgico. Estas estructuras mostraron positividad inmunohistoquímica para keratinas: CAM 5.2; AE1 - AE2 y 34 BE12. Estableciendo, de esta manera, el diagnóstico definitivo de carcinoma de ductos colectores con afectación del seno renal del borde quirúrgico.

Tras un mes y medio de la cirugía, una vez valorada por el Servicio de Oncología, se decidió comenzar tratamiento quimioterápico con Carboplatino AUC 4 día 1º + Gencitabina 1250 mg/m2 días 1º y 8º cada 21 días. No se administró cisplatino debido a su nefrotoxicidad y a tratarse de una paciente monorrena con un ClCr < 30.
Tras el 4º ciclo de QMT se realizó un TAC en el que se apreció: lesión tumoral en fosa renal izquierda, que infiltraba arteria mesentérica superior, músculo psoas izquierdo y probablemente también aorta, acompañada de una lesión hepática en segmento 4 compatible con metástasis.
