Mujer de 12 años y 11 meses de edad, de raza gitana, sin antecedentes médicos ni odontológicos de interés. Relató que desde hace más de tres meses, presentó un abultamiento en el maxilar superior izquierdo. La exploración clínica mostró una tumoración de color rojo oscuro, consistencia dura, indolora y sin sangrado espontáneo, de unos 3 cm de diámetro. La lesión no estaba ulcerada y afectaba a la encía vestibular del hemipaladar izquierdo, desde la zona del primer premolar a la del primer molar, estando bien delimitada y, en parte, pediculada. La palpación de la lesión resultó dolorosa. Se observaron también múltiples caries y una deficiente higiene. La erupción dentaria en ambas arcadas era normal, excepto la ausencia del molar 17 y el premolar 25.

Las radiografías, panorámica y periapical, pusieron de manifiesto un cierto retraso en la erupción del molar 17, la agenesia del premolar 25 y un defecto osteolítico entre el premolar 24 y el molar 26, sin reabsorción ni desplazamiento radicular. La tomografia axial computada reveló ausencia de afectación de las zonas vecinas, nasal o sinusal. Se realizó una biopsia y el estudio histopatológico se correspondió con un granuloma de células gigantes. La lesión apareció tapizada en su superficie por un epitelio pavimentoso sin fenómenos displásicos; la lámina propia vecina mostraba abundantes leucocitos polimorfonucleares, así como frecuentes células gigantes multinucleadas y una vascularización adecuada. El tratamiento realizado consistió en la extirpación de la tumoración, fresado del hueso alveolar, exodoncia del 24 y del 26 englobados por la lesión y en la reparación del defecto lítico. La evolución fue satisfactoria y no se objetivó recidiva a los cuatro años.

