Gestante de 23 años, primípara, de 66 Kg. de peso y 162 cm. de altura, que ingresa en la semana 35 de una gestación gemelar en situación cefálica y transversa, y que solicita analgesia epidural por dolor en el trabajo del parto. Como AP: NRAMC, no enfermedades médicas de interés, parálisis facial derecha. Se revisó la historia clínica y la analítica de la gestante y tras comprobar que no existía contraindicación para este tipo de analgesia, y obtener el consentimiento informado por parte de la paciente se llevó a cabo la anestesia epidural. El grado de dilatación cervical de la paciente era de un Bishop de 6. Se realizó punción única con aguja de Tuohy 18G (BraunR) a nivel de L4-L5 con la paciente en sedestación y sin girar la aguja se colocó un catéter de 20G tras identificación del espacio epidural. Se administra dosis test de 3 ml de bupivacaína 0'25% con adrenalina 1/200.000 sin incidencias. Posteriormente se administra una dosis inicial en bolo de ropivacaína 0,2% 8 ml y 50 µg de fentanilo. Asimismo se inició una perfusión de ropivacaína a 0,125% y fentanilo a 1,2 µg/ml a 10 mg/h más PCA con bolos de 10 mg, con un intervalo de bloqueo de 30 min. Tras cuatro horas de perfusión, la paciente alcanza dilatación completa y pasa a quirófano para realizar prueba de parto. Allí se administró una dosis de refuerzo por vía epidural con 10 ml de ropivacaína 0,5% y fentanilo 2 µg/ml. El expulsivo de ambos gemelos fue espontáneo; ambos neonatos presentaron un Apgar al minuto y a los 5 minutos de 9, con un pH venoso de 7,36, realizándose maniobra de Kristeller en el 2º gemelo, sin observarse complicaciones obstétricas. A los 15 minutos, la paciente comenzó a manifestar un cuadro de disestesias en hemicara derecha y miembro superior derecho, no asociado a inestabilidad hemodinámica. A continuación, estando ya la paciente en la zona de recuperación la paciente refirió bloqueo motor y sensitivo de miembros inferiores asociado a pérdida de fuerza de miembro superior derecho y ptosis palpebral, miosis con ligero enrojecimiento de ojo derecho, siendo diagnosticado como síndrome de Horner. A las 2 h. la paciente había recuperado de forma espontánea la fuerza de la mano así como el bloqueo sensitivo y motor de miembros inferiores, aunque persistía la ptosis palpebral y miosis, desapareciendo a su vez 1 h. después.

