Mujer de 39 años con historia de trece años de cefalea progresiva en intensidad y, desde dos años antes de su ingreso a nuestra institución, con obstrucción nasal y anosmia derechas. Durante todo su padecimiento presentó proptosis progresiva del ojo derecho, junto con diplopia en la mirada extrema. La exploración física reveló proptosis derecha, con leve asimetría facial por aumento de volumen a nivel de mejilla ipsilateral. La rinoscopía mostró abombamiento septal con convexidad izquierda y una lesión tumoral en el área coanal derecha. La exploración neurológica fue normal.
La tomografía computada (TC) demostró una lesión hipodensa, ovoidea, ocupando la fosa infratemporal, seno esfenoidal, espacio parafaríngeo y fosa nasal derechos, provocando compresión y desplazamientos rostral de la pared caudal del seno maxilar, caudal de la apófisis pterigoides y dorsal del piso de la órbita, contactando incluso con el clivus; tras la administración de material de contraste mostró escasa captación.

En la imagen de resonancia magnética (IRM) se mostró hipointensa en T1 e hiperintensa en T2, realzándose intensamente con gadolinio. Sus bordes aparecían bien definidos y, además de los desplazamientos ya escritos de la TC, se evidenció moldeamiento del paladar blando y duro y del septum nasal. También observamos adelgazamiento y deformidad del piso medio, lo cual hacía difícil determinar si la lesión se originaba en dicha área, o era una extensión desde la fosa infratemporal. Por lo tanto, los diagnósticos probables fueron de neurinoma y papiloma invertido del seno esfenoidal.
La paciente fue sometida a cirugía mediante incisión sublabial con abordaje intercartilaginoso centrofacial transmaxilar, replegamiento del colgajo miocutáneo y abordaje transmaxilar. Se halló una tumoración de bastante consistencia encapsulada (como tela de hule) de coloración grisácea, escasamente vascularizada que desplazaba estructuras vecinas. Se realizó la exéresis intracapsular de la lesión, sin incidentes. El estudio histopatológico reveló schwannoma.
El postoperatorio cursó sin complicaciones y a los tres meses la paciente se encuentra asintomática con mejoría notable de la proptosis. La TC de control mostró exéresis completa de la lesión.
