Mujer de 92 años de edad, sin alergias medicamentosas conocidas, con antecedentes personales de hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2, fibrilación auricular crónica y enfermedad de Alzheimer. Ingresó por vómitos en posos de café, epigastralgia y pérdida de de peso en el último mes. La exploración física era irrelevante.
En la analítica destacaba: hemoglobina 7,1 g/dl, hematocrito 23,8%, VCM 77, leucocitos 11.940, VSG 40 mm. Glucosa 206 mg/dl. Hierro 28 ug/dl.
Se realizó una endoscopia oral en la que se visualizó una gran hernia de hiato y en tercio distal esofágico una úlcera profunda de aproximadamente 2 cm de diámetro con abundante exudado blanquecino en el cráter. Se realizó una biopsia y citología de la lesión. La histología demostró mucosa escamosa esofágica y numerosos gránulos de sulfuro conteniendo abundantes hifas consistentes con actinomicosis.

Se inició tratamiento con penicilina G intravenosa durante unos días y posteriormente dada de alta con penicilina oral. La paciente fue perdida en el seguimiento.

