Un corredor de 60 años sin antecedentes de traumatismos desarrolló un dolor gradual en la cara lateral del pie. Como consecuencia, dejó de correr. En el examen físico, se encontró sensibilidad localizada en la cara lateral del pie. Esta empeoró con la inversión, lo que generó estiramiento del peroné y con la palpación en la ranura del tendón del peroné largo. La tomografía computarizada (TC) reveló un tubérculo peroneal hipertrófico y, en el plano sagital, se observó un tubérculo peroneal agrandado y un peroneo largo engrosado en comparación con el otro calcáneo sano. El tratamiento conservador no produjo ninguna mejora. La exposición quirúrgica del tobillo lateral reveló un desgarro longitudinal parcial del peroneo largo sobre el tubérculo agrandado. Se realizó la escisión del tubérculo, seguida de la sutura del peroneo largo. Observamos una anomalía del peroneo breve, que se insertó en el tubérculo peroneal. El tratamiento postoperatorio incluyó la carga inmediata de todo el peso y el inicio de la fisioterapia 3 semanas después de la cirugía. Volvió a trotar solo unas semanas después.