Una mujer de 18 años con SPW, confirmada mediante pruebas genéticas, fue trasladada desde el hospital pediátrico a la atención de adultos. Presentaba múltiples manifestaciones clínicas de SPW, como hiperfagia, baja estatura, problemas de aprendizaje, problemas de comportamiento y episodios de automutilación. El resto de su historial médico era significativo únicamente por la apnea obstructiva del sueño y la obesidad (índice de masa corporal, 49 kg/m2). Menstruó por primera vez a los 13 años de edad, con amenorrea secundaria posterior (>9 meses sin menstruar). Sus investigaciones pertinentes se han resumido en el. Debido a sus altos niveles de estrógeno y estrona, se le inició un tratamiento cíclico con medroxiprogesterona cada 3 meses, lo que produjo un sangrado de retirada normal con esta terapia. También utiliza clindamicina tópica/peróxido de benzoílo para el acné y nunca había sido tratada con terapia de hormona del crecimiento. También citó un historial gradual de hirsutismo en su tronco sin virilización.