Un hombre de 54 años se presentó con un intenso dolor lumbar, disfunción eréctil, incontinencia urinaria y fecal, hipoestesia de las regiones genital y perianal, y disminución de la fuerza muscular y la sensibilidad en las extremidades inferiores. El paciente tenía antecedentes de enfermedad cardiaca hipertensiva, enfermedad renal crónica (KDIGO G3b), retinopatía proliferativa, amputación transmetatarsiana derecha debido a diabetes mellitus tipo 2, nefrectomía radical izquierda debido a un adenocarcinoma renal de células claras en estadio III (T2bN1M0), y un absceso renal derecho. En el examen físico, presentó una fuerza bilateral de las extremidades inferiores de 4/5, disminución bilateral de los reflejos patelares y de Aquiles, hipoestesia en los dermatomas S3-S5, abolición del reflejo cremastérico, retención urinaria, y disminución del tono del esfínter anal en el examen rectal digital. Una resonancia magnética de la columna vertebral (MRI) informó espondilodiscitis T12 con disminución de la altura y retropulsión de la pared posterior, una colección epidural con estrechamiento del canal y compresión del cono medular, así como colecciones epidurales y retrocrurales parasagitales izquierdas. El paciente fue admitido para drenaje percutáneo del absceso paravertebral izquierdo, que aisló Staphylococcus aureus pan-sensible. A pesar de recibir un régimen antibiótico intravenoso completo, se produjo deterioro clínico, fiebre y proteína C reactiva elevada. Una nueva resonancia magnética y tomografía computarizada por emisión de positrones (CT) informó la persistencia de espondilodiscitis T12 con diseminación a tejidos blandos y cuerpos vertebrales T11-L1, destrucción de ambos pedículos, extensión intracanalicular de colecciones prevertebrales con estenosis espinal, y desplazamiento del canal espinal. Se identificaron colecciones en ambos músculos psoas y en el diafragma izquierdo. Se decidió un tratamiento quirúrgico; se realizó una corpectomía T12 e instrumentación con una jaula expandible complementada con una placa lateral y tornillos bicorticales a través de un abordaje lateral mínimamente invasivo. Se observó una mejora clínica y radiológica durante las siguientes dos semanas. No obstante, en la resonancia magnética de control, después de dos semanas, se observó un empiema pleural postero-basal derecho. Una tomografía computarizada de tórax mejorada mostró derrame pleural derecho con contenido gaseoso. Debido a la proximidad del empiema al sitio neuroquirúrgico, se realizó una SPECT/CT de 99mTc-UBI 29-41 [ y ] para descartar una infección del hardware de instrumentación. El estudio informó una infección de la columna vertebral en T11-L1 que no comprometió el sitio neuroquirúrgico. Se realizó una toracocentesis, una cirugía torascópica asistida por video y un drenaje quirúrgico, además de un régimen de antibióticos de amplio espectro. Después de completar el tratamiento antibiótico y la evolución clínica favorable durante dos semanas, el paciente fue dado de alta. Un consultor externo siguió al paciente y no ha presentado una recurrencia de la enfermedad.