Un hombre de 82 años que era un fumador empedernido fue derivado a nuestro hospital para la evaluación de grandes masas femoropoplíteas bilaterales que se extendían desde la parte media de la pierna hasta la rodilla. El paciente se quejaba de incomodidad e impedimento de la marcha bilateral, pero no se reportaron otros síntomas particulares. Su historial médico incluía una enfermedad coronaria tratada con medicamentos, un aneurisma toracoabdominal conocido, una reparación previa de aneurisma aórtico abdominal y una nefrectomía derecha debido a la donación de riñón para trasplantar a su hija. El examen físico reveló masas pulsátiles no sensibles bilaterales. Ambas extremidades tenían pulsos en los pies. Su rodilla derecha estaba parcialmente contraída. Se sospechó el diagnóstico de aneurismas femoropoplíteos. La evaluación diagnóstica incluyó una angiografía por tomografía computarizada (TC) en espiral de múltiples cortes, que reveló dos enormes aneurismas femoropoplíteos. El derecho tenía un diámetro máximo de 10.5 cm y el izquierdo un diámetro máximo de 8.5 cm. Ambos aneurismas fueron resecados siguiendo el mismo procedimiento, aunque hubo un intervalo de dos meses entre cada resección. Se utilizó un enfoque mediano «clásico». El aneurisma fue disecado cuidadosamente, incisado longitudinalmente, los trombos fueron evacuados, las colaterales fueron suturadas desde dentro del aneurisma, que finalmente fue extirpado y reemplazado por un injerto de interposición femoropopliteal de PTFE de 8 mm. En ambas ocasiones, el curso postoperatorio fue sin incidentes. Dos años después, el examen arteriográfico y Doppler mostró un bypass bilateral patente.