Una mujer de 73 años se presentó con dolor epigástrico y pérdida de peso. Tenía antecedentes de diabetes mellitus no insulinodependiente, hipertensión arterial y colesterol elevado. No informó de otros antecedentes de enfermedades anteriores. No tenía conocimiento de antecedentes de cáncer en su familia. El examen abdominal no detectó ningún cambio notable. Todos los datos de laboratorio fueron normales, incluida una hemoglobina de 12,2 g/dL. La amilasa sérica fue de 50 U/mL, el CEA sérico fue de 1,3 ng/mL y el CA19-9 fue de 12,7 U/mL. La endoscopia gastrointestinal superior reveló una lesión ulcerada e infiltrativa (Borrmann III) de 4 cm en la curvatura menor que se extendía hasta la pared posterior del antro y la región del cuerpo. La biopsia reveló un adenocarcinoma moderadamente diferenciado. La evaluación preoperatoria mediante tomografía computarizada (TC) mostró un tumor sólido y quístico bien definido de 8 cm × 5 cm en el cuerpo y la cola del páncreas en estrecho contacto con la pared posterior del cuerpo gástrico. No se detectó ningún signo de infiltración en el tejido circundante. No se detectó masa hepática, ni hinchazón de los ganglios linfáticos peripancreáticos, ni fluido peritoneal libre.