Un hombre de 65 años fue derivado a nuestro departamento de urología con un tumor renal derecho. Tenía antecedentes de carcinoma urotelial de la vejiga urinaria y fue tratado con resección transuretral e inmunoterapia intravesical con BCG, que consistió en instilaciones cada 6 semanas, a la edad de 62 años. Una tomografía computarizada realizada 2 años antes no mostró recurrencia ni metástasis. Sin embargo, una tomografía computarizada dinámica con contraste realzado mostró un tumor renal dorsal de 1 cm. Se sospecharon efectos realzados graduales y débiles en la periferia del tumor. Las imágenes de resonancia magnética con contraste realzado en T2 mostraron una intensidad de señal ligeramente baja, lo que sugiere un carcinoma de células renales. Los diagnósticos diferenciales sugeridos fueron un carcinoma papilar de células renales, un quiste complicado y un angiomiolipoma. Sin embargo, solo se tiñó la periferia del tumor. El hallazgo no pareció ser típico de un carcinoma papilar de células renales. Tras una discusión con radiólogos, decidimos realizar una nefrectomía parcial. La RAPN se hizo mediante abordaje retroperitoneal sin pinzamiento de la arteria renal y renorraphy. El tumor se resecó con margen utilizando una incisión aguda y disección roma. Durante la resección, salió pus blanco del tumor (Fig. El examen histopatológico reveló un granuloma de células epiteliales con necrosis del riñón derecho, que se consideró cambios posteriores a la terapia con BCG para el cáncer de vejiga. Se observaron numerosos linfocitos y células gigantes de Langhans (Fig.