Una mujer caucásica nulípara sana de 36 años fue remitida a nuestra clínica ambulatoria con un resultado positivo en una prueba de embarazo y quejas de náuseas progresivas, dolor abdominal y sangrado vaginal irregular durante 2 meses. Durante 3 años, había estado usando un dispositivo intrauterino liberador de levonorgestrel como anticonceptivo, que fue retirado por el médico general el mismo día. No tenía antecedentes de embarazo ectópico, enfermedad pélvica inflamatoria o cirugía tubárica-uterina previa, fertilización in vitro u otros procedimientos de reproducción asistida. No fumaba. Al examen, su presión arterial era de 108/64 mmHg y no presentaba fiebre. Se detectó una ligera sensibilidad en el cuadrante abdominal inferior derecho. No se observó protección o sensibilidad a la reaparición y no se detectó masa abdominal. Los resultados de laboratorio fueron: nivel de gonadotropina coriónica humana (hCG) cuantitativa de 69.030 mIU/mL, hemoglobina de 7.9 g/dL (12.1-15.3 g/dL), recuento de glóbulos blancos de 6.5 × 109/L y química hepática normal. Un sonograma transvaginal bidimensional reveló un saco situado externamente a la cavidad endometrial en el cuerno uterino derecho (>1 cm desde el borde más lateral de la cavidad uterina) que contenía un embrión de 5 mm con frecuencia cardíaca positiva consistente con un embarazo de 6 semanas. El saco tenía una delgada capa mioometrial circundante. No se detectó fluido libre ni masa anexial. Las pruebas de clamidia al ingreso fueron negativas. Después del consentimiento informado, la paciente prefirió la quimioterapia a la dilatación y curetaje o la laparotomía para preservar la fertilidad. Se la trató como si tuviera un embarazo ectópico cornual con quimioterapia. Se administraron cuatro dosis de metotrexato intramuscular (1 mg/kg) seguidas de leucovorina (0.1 mg/kg) en días alternos para mejorar la destrucción del tejido trofoblástico. En las siguientes 2 semanas, el nivel de hCG cuantitativo disminuyó al 64% de su valor original. La paciente fue dada de alta del hospital tras mostrar signos de resolución del embarazo ectópico y se la volvió a controlar hasta que los niveles de hCG fueron <5 mIU/mL y los ultrasonidos de seguimiento no revelaron ninguna anomalía: cavidad uterina normal, ausencia de masa anexial, ausencia de líquido abdominal. La evaluación histeroscópica mostró lo mismo: ausencia de anomalías, ambas aberturas uterinas abiertas a las trompas de Falopio. No hubo efectos secundarios del tratamiento con metotrexato.