Una mujer de 27 años con gastroenteritis aguda fue admitida en el Hospital Kasturba, Manipal, India. Sufría de nefritis lúpica de clase IV y seguía un protocolo del NIH (Instituto Nacional de Salud) desde hacía 6 meses. La paciente seguía un régimen de tratamiento con cuatro ciclos de ciclofosfamida (700 mg durante 2 semanas) y estaba a punto de recibir el quinto pulso de ciclofosfamida. En el momento de su ingreso, se quejaba de diarrea, vómitos, dolor abdominal y fiebre durante 1 día. Las heces que expulsaba eran acuosas, sin moco ni sangre. Tenía antecedentes de candidiasis oral, infección del tracto respiratorio superior y leucopenia.