Una mujer india de 50 años con diabetes e hipertensión se presentó con molestias en la parte superior derecha del abdomen, pérdida de apetito y fiebre de bajo grado. No tenía antecedentes de ictericia. El examen reveló hepatomegalia y sensibilidad en el hipocondrio derecho. Una ecografía abdominal reveló una lesión de 11 × 7.5 × 11.2 cm, predominantemente anecoica, de paredes gruesas, que surgía de la superficie inferior del hígado con unos pocos ecos internos de bajo nivel y un área ecogénica homogénea en la porción superolateral de la lesión. La vesícula biliar no pudo visualizarse por separado y las otras vísceras abdominales eran normales. Sus pruebas de función hepática eran normales y las pruebas serológicas para amebiasis y enfermedad hidatídica fueron negativas. Su radiografía de tórax era normal. Se hizo un diagnóstico de absceso hepático y la aspiración de la lesión reveló un fluido turbio. Sin embargo, la lesión no se resolvió con aspiraciones repetidas y antibióticos. Una tomografía computarizada con contraste (CECT) reveló una lesión quística lobulada bien definida con un componente sólido en la parte superior de la lesión. La figura y la figura muestran la proximidad de la lesión al colon y al duodeno. La lesión se interpretó como un quiste no parasitario infectado y se realizó la evacuación y el desprendimiento del quiste. El examen histopatológico de la pared del quiste extirpado reveló un cistadenoma biliar con atipia nuclear. Posteriormente, se realizó una escisión radical de la lesión con una escisión parcial del hígado. El diagnóstico histológico final fue de un carcinoma cistadenocarcinoma hepático infiltrante.