Una mujer de 25 años se presentó con lumbalgia derecha sin palpitaciones, malestar torácico y cefalea durante 12 meses. En el examen físico, la palpación mostró una masa gigante sin sensibilidad en el abdomen superior derecho; no se observaron signos como estrías púrpura, cara de luna y obesidad central. La presión arterial de la paciente era estable (120/80 mmHg). La función renal y el metabolismo de los electrolitos fueron normales. Los marcadores tumorales, tales como el antígeno carcinoembriónico (3.14 ng/mL), la alfa-fetoproteína (1.54 ng/mL), el antígeno carbohidrato (CA) 125 (12.8 U/mL) y el CA199 (0.7 U/mL), y los exámenes endocrinológicos de las glándulas suprarrenales, tales como el cortisol (7.56 µg/dL), la aldosterona (162.7 pg/mL), la metanefrina (34 pg/mL) y la normetanefrina (69 pg/dL), fueron normales, excepto por el aumento del nivel de β2-microglobulina en el suero (3986 ng/mL). La ecografía abdominal indicó una masa sólida esférica (150 mm de diámetro) en la glándula suprarrenal derecha, con un borde claro y poca señal de flujo sanguíneo. La resonancia magnética abdominal (MRI) reveló un enorme tumor en la glándula suprarrenal derecha (181.5 mm × 115.0 mm × 107.2 mm), con hemorragia intralesional difusa; el lóbulo hepático derecho, el riñón derecho y la vena cava inferior estaban significativamente comprimidos. La cirugía se realizó bajo anestesia general a través de una incisión en forma de L transabdominal. El tumor hipervascular estaba adherido al hígado y firmemente conectado al riñón derecho y la vena cava inferior. El tumor se eliminó con éxito y los signos vitales permanecieron estables durante la operación. Macroscópicamente, el tumor tenía 200 mm × 160 mm de diámetro y 1262 g de peso. La pérdida de sangre intraoperativa estimada fue de 2000 ml. No se observaron complicaciones graves y el paciente fue dado de alta 12 d después de la cirugía.