Un paciente de 42 años de edad, hombre, sufrió un edema grave, fiebre y dolor por heridas profundas en ambos pies que no eran el resultado de un traumatismo en el momento del ingreso. La infección de la herida profunda en su pie izquierdo también tenía un olor fétido (panel derecho). El paciente había sido diagnosticado previamente como diabético con presión arterial alta y había sido tratado con potenciadores hipoglucémicos y antihipertensivos por vía oral, así como con insulina por vía intravenosa. En el momento del ingreso, las constantes vitales del paciente eran una temperatura corporal de 38,7 °C, presión arterial de 110/70 mmHg, pulso de 70 latidos por minuto y frecuencia respiratoria de 20 latidos por minuto. La temperatura corporal del paciente aumentó de manera constante hasta alcanzar un máximo de 39,9 °C. El número de leucocitos y el nivel de proteína C reactiva en sangre periférica se determinaron en 19 000 mm− 3 y 202,42 mg l− 1, respectivamente. Durante el ingreso, se recogieron muestras de las lesiones de los pies nueve veces para cultivo bacteriológico y se recogieron muestras de sangre para cultivo sanguíneo. Se realizaron un total de cuatro cultivos sanguíneos, con tres conjuntos cada vez. Se administró ciprofloxacina por vía intravenosa al paciente tras el ingreso, de acuerdo con los procedimientos de tratamiento empírico.