Una mujer de 41 años de edad, que se presentó con molestias en la zona epigástrica, acudió a la consulta externa. Se le realizó una gastroscopia y se encontró el pólipo. El estudio histológico no mostró ninguna malignidad. Cuando se encontró un pólipo en el estómago, se ordenó una colonoscopia. Durante el examen, se observó un pequeño objeto sólido que sobresalía a través de la pared intestinal (). Intentamos extraerlo con un lazo endoscópico (). Sin embargo, estaba firmemente adherido a la pared del colon. Para no causar ningún daño al intestino, decidimos interrumpir nuestros esfuerzos. El resto de la colonoscopia transcurrió sin incidentes. La tomografía computarizada mostró un cuerpo extraño en forma de «T» (). La parte más larga sobresalía a través de la pared de la flexión esplénica del colon y la parte transversal estaba en la cavidad abdominal. Tras estos hallazgos de TC, la paciente nos informó que se había insertado un DIU casi diez años atrás. Dos años después del procedimiento, dio a luz de forma natural. La paciente admitió que no había buscado asesoramiento médico en relación con el DIU, porque pensó que se le había caído. El dispositivo se encontró en la ubicación de la flexión esplénica con un abordaje laparoscópico (). La parte más larga del DIU era la pared penetrante del colon. Se realizó una mini-laparotomía de tres centímetros de ancho en el cuadrante superior izquierdo, se extrajo el DIU y se reparó el daño intestinal. El período postoperatorio transcurrió sin incidentes. El paciente fue dado de alta del hospital después de tres días y el tratamiento continuó de forma ambulatoria.