Describimos el caso de una mujer de 48 años que acudió a la consulta de neurocirugía con un historial de cinco meses de cefalea progresiva, vómitos, vértigo e inestabilidad de la marcha. El examen neurológico también reveló una bradicinesia sutil. La tomografía computarizada no mejorada (Philips Incisive CT) mostró una gran masa parietal derecha con calcificaciones importantes. Surgieron serias dudas sobre el origen intra o extra axial de la lesión. No obstante, la detección de una sutil espícula hiperostótica subyacente en la tabla interna reveló la naturaleza extra axial de la lesión. La resonancia magnética del cerebro (Philips Ingenia 1.5 T) confirmó una masa lobular expansiva en la región parietal derecha con un leve edema periférico. Era hipointensa en las imágenes ponderadas en T1 (WI) e hiperintensa con focos de baja intensidad de señal en las imágenes ponderadas en T2 (WI). También se pudo evaluar una fisura parcial del LCR y una mejora heterogénea del gadolinio con un patrón de panal de abeja interno. Mostró un volumen sanguíneo cerebral (VSC) sorprendentemente bajo en las imágenes ponderadas en la perfusión con contraste de susceptibilidad dinámica (DSC-PWI). No hubo signos de restricción de la difusión. Teniendo en cuenta una ubicación extraaxial, la espectroscopia no reveló biomarcadores específicos útiles, como la presencia de alanina para meningioma, alto mio-inositol para tumor fibroso solitario-hemangiopericytoma (SFT-HPC), o altos lípidos móviles para metástasis. Se realizó una resección neuroquirúrgica total del tumor, que confirmó un origen extraaxial. La histología demostró un grado moderado de celularidad con una matriz condroide, condrocitos de atipia de baja a moderada, formas binucleadas y necrosis tumoral. La patología llevó al diagnóstico final de condrosarcoma dural convencional grado II, una entidad maligna en la clasificación de tumores óseos condrogénicos de la OMS de 2020 []. Finalmente, la tomografía computarizada por emisión de positrones de todo el cuerpo confirmó el origen primario extraóseo. La paciente fue tratada con radioterapia adyuvante después de la cirugía. El seguimiento clínico reveló una hemianopsia derecha incompleta como secuela. La primera resonancia magnética de seguimiento, realizada 2 meses después de la cirugía, no mostró signos de recurrencia del tumor.